jueves, 26 de julio de 2012

¿Último paseo antes de los Países Bajos?

Hoy teníamos la intención de hacer una ruta un poco más larga saliendo un poco antes y así tener más tiempo pero no ha sido posible y hemos pensado en improvisar y en vez de ir a El Toboso hacer la vuelta a las lagunas de Villafranca.

Hemos empezado muy bien a un buen ritmo disfrutando del entrenamiento de estas dos semanas y además hoy sin el peso de las alforjas de ayer y vestidos de ciclistas. Segumos con dudas sobre este aspecto para la semana que viene.

Llevabamos 8 kilómetros cuando Belén ha pinchado en la rueda delantera. Como creía que llevaba cámara con líquido antipinchazos le he girado fuerte la rueda para que se reparta bien el líquido y autosellara y la he dado un poco de aire para que recuperara el aire perdido. Lo único es que habíendo perdido todo el aire no veía ni abrojo ni salida de líquido por la cubierta ni nada.

En ese momento han pasado dos ciclistas y no es que no hayan ofrecido ayuda es que ni han saludado, han mirado de reojo simulando no vernos como si llevaran una capa de invisibilidad estilo Harry Potter y han seguido por el camino.

Esto de los pinchazos me importa poco, llevo bandas de kevlar, cámaras con líquido y pincho una media de una vez al año, he dejado de llevar cámara de repuesto encima y llevo unos parches y pegamento para casos extremos.

Después de dar aire a la rueda delantera de Belén y dejarla bastante dura con un inflador de los más baratos del Decathlon hemos continuado la marcha. Y en ese momento volvía corriendo uno que nos ha saludado, resulta que nos conoce de este blog y se ha presentado como Paco Rivas, sale con gente de Rutas por Alcázar y Triatlon Alcázar.

Él si se ha parado para saludarnos y si hubiera sido necesario seguro que para ayudarnos pero le he dicho que llevaba cámara con líquido y que podíamos seguir adelante. Ha sido el minuto agradable de la ruta.

Luego al seguir Belén me ha dicho que le ha sorprendido lo sucedido y además que también la reconocieran a ella, pero son las cosas de este blog, a mi me ha pasado solo un par de veces pero a David le han saludado alguna otra más por este motivo.

Después de irse Paco Rivas he dado aire a la rueda delantera de Belén y hemos continuado pero en 1 minuto estaba otra vez en el suelo. Hemos parado y la única solución era arreglar el pinchazo, no llevo cámara de repuesto pero es que aunque la llevara la mía es de válvula fina y la suya gorda así que todo pasaba por poner un parche o acercarme yo deprisa a casa a por una cámara para ella.

Hemos desmontado en un momento la rueda y resulta que no llevaba cámara antipinchazos como yo pensaba. Lo que si llevaba era una banda de esas de silicona o goma que venden también en el Decathlon pero el agujerillo lo tenía en un lateral de la cámara donde no cubre esta banda. He puesto un poco de pegamento y he puesto un parche.

Por fin podíamos continuar hasta Villafranca pero nada más arrancar mi rueda trasera estaba en el suelo, había pinchado estando parado arreglando la de Belén. Que yo recuerde llevo banda de Kevlar, esto seguro, y casi seguro que cámara con líquido antipinchazos aunque ya no aseguro nada que pensaba que Belén también las llevaba.

No quería volver a desmontar y he dado aire a mi rueda para ver si taponaba el posible pinchazo aunque tampoco he visto salir líquido por ningún sitio. Mi bomba me costaría en una tienda de Alcázar como el doble que la de Belén y aunque no es mala no ha dado más aire ni más rápido que la suya.

Hemos continuado pero ya sin llegar a Villafranca ni a las lagunas, hemos llegado al puente del río Cigüela y nos hemos vuelto por el otro lado de las lagunas de Alcázar. Desde que hemos pinchado a Belén le ha ido costando más y más pedalear, se iba quedando y me decía que iba frenada, en ese momento sus ruedas iban perfectas pero acostumbrada a llevarlas con unos 3.5 kilos llevarla con menos de 3 kilos notaba mucho la diferencia, yo la decía que iba cansada por lo que fuera pero que no estaba perdiendo aire.

Al final cuando hemos llegado a casa mi rueda trasera estaba muy floja, y eso que al llegar al polígono volví a dar aire, mañana me tocará revisar y arreglar o cambiar la cámara y Belén que llegó perfectamente justo al guardar la bici se la desinfló del todo quedando aplastada en el suelo, en su caso aprovecharé para efectivamente ponerla la cámara con líquido.

Si mañana hago mantenimiento, el sábado no puedo salir, lunes trabajo y martes embalamos las bicis en cajas para el viaje a los Países Bajos nos queda solo el domingo para montar, pero no es seguro que este día podamos, o hacemos un rutón largo y bonito de todo el día en bici o es que no podemos hacer nada. Ya veremos.

2 comentarios:

Yave Grifa dijo...

nosotros hemos llegado ha pinchar hasta 3 veces en una ruta de 80km, no está demás llevar alguna que otra cámara por si un caso sucede, que suerte tienes de pinchar tan poco jaja, un saludo!

Francisco Belinchón Zaballos dijo...

Eso de pinchar tres veces en un día le pasa a David, incluso es posible que lo haya hecho más veces. Cuando hago ruta larga o viaje si procuro llevar cámara que es más rápido y seguro de reparar, pero con los parches también me apaño para una emergencia, es lento pero ocupa menos si voy sin mochila y sin bultos.