domingo, 15 de julio de 2012

RULANDO POR LA PLAYA

Este fin de semana lo he pasado en Gandía y he decidido llevarme las bicis para dar una vuelta con Carolina por la costa ya que ella nunca lo había hecho y para estrenar el nuevo soporte para llevar bicis en el coche.

Como íbamos a ir en plan paseo, le propuse que si quería que le pusiera los pedales automáticos para que se fuese acostumbrando a ellos. Le advertí que los primeros días se iba a caer, como todos lo hemos hecho alguna que otra vez, pero que una vez los controlara encontraría mucha diferencia respecto a los pedales normales, pero eran tantas las ganas que tenía de evolucionar que accedió a mi propuesta y decidió intentarlo.

El sábado fue el día del estreno. Pensé en hacer algo muy sencillo sin muchos cruces, rotondas, etc... para evitar sobresaltos y caídas. Fuimos desde Gandía hasta Oliva por el carril bici que los une, 10 km de carril por los cuales fuimos parando varias veces para ver si reaccionaba bien a la hora de soltarse de los pedales y por si tenía que ajustárselos para que lo hiciera con más o menos facilidad.

La vuelta a Gandia la hicimos por un lugar distinto, no utilizamos el carril bici y fuimos visitando los pueblos costeros, Piles, Miramar, Daimus, etc.. Nos metimos por un camino por el cual un hombre nos dijo que no tenia salida, por lo tanto teníamos que dar la vuelta. Fue aquí donde Carolina sufrió su primera caída por culpa de los pedales, al dar la vuelta perdido un poco el equilibrio, no recordó que llevaba las calas y se fue al suelo.

La caída no tuvo consecuencias solamente unos arañazos en la pierna y la ropa sucia de la tierra del camino, fue la caída tonta que todos hemos sufrido, pero a ella lo que le dio coraje fue caerse por culpa de no recordar que llevaba calas. Al final salió una ruta tranquila de unos 26 km que le han servido para darse cuenta de que no es tan complicado llevar pedales automáticos a pesar de sufrir una caída en su primer día.

El domingo quedamos con Beatriz, que también había venido a pasar el fin de semana a la playa de Piles. Quedamos con ella en Oliva ya que a ella le pillaba más cerca. Volvimos a coger el mismo carril bici del día anterior le dije a Carolina de parar en uno de los cruces para llamar a Beatriz, pero al parar se volvió a olvidar de los pedales y se volvió a caer, otra vez la caída tonta y otra vez por no recordarlo. Antes de llegar a Oliva nos empezó a llover, no era una lluvia abundante, pero sí la suficiente como para ponernos empapados, menos mal que al llegar a Oliva dejó de llover. Nos encontramos con Beatriz que venía en nuestra busca por el carril bici y juntos cruzarnos Oliva y fuimos dirección Denia

A Carolina se le hizo largo el recorrido hasta Denia, más que nada porque los últimos 10 km se hacen por una carretera prácticamente recta que tiene un carril bici y claro es más aburrido, también porque continuamente pasábamos por diferentes pueblos y que a su vez estaban prácticamente unidos por chalets, comercios, camping, etc... parecía una continuidad del mismo pueblo y daba la sensación de que Denia no llegaba nunca.

Conforme iba rodando por este tramo, me iban sonando bastante las diferentes cosas que iba viendo, no recordaba si las había visto al pasar alguna vez con el coche o de pasar en bici con Paco cuando nos fuimos desde Gandia hasta Benidorm en Semana Santa, pero estoy seguro de que fue cuando lo hice en bici.

Por fin llegamos a Denia, habíamos acordado parar a desayunar en unos de los primeros bares que nos encontráramos, yo me adelanté un poco y de repente escuché un golpe que venía de atrás, giré la cabeza y vi la bici de Carolina por los aires, dando una vuelta entera y a ella cayendo al asfalto, ¡menuda caída! ¡pensé en lo peor! fue una caída con mala pinta. Corrí hacia donde estaba ella. Beatriz estaba a su lado, un coche había parado un poco a su lado por si había que llevarla a algún sitio, pero ella se levantó, estaba bien, tenía una herida en el codo y en la pierna, aparte del susto por la aparatosa caída.

Resulta que cogió el bidón para beber agua, ella controlaba la bici con la mano izquierda mientras bebía con la derecha, el manillar de Beatriz y el de ella se engancharon, la reacción de Carolina fue la de cualquier otr@ en su situación y fue frenar con el freno delantero que es el que tenía a mano y claro ya sabemos todos lo que pasa el frenar así con el delantero.... caída segura. Ella le echó parte de culpa a los pedales, pero yo le dije que en esa situación se cae igualmente uno con pedales automáticos que sin ellos, era la segunda caída del día, pero una de las más aparatosas que ha sufrido desde que sale en bici.

Tras comprobar que la bici no tenía nada roto o suelto y que pudiera originar otra caída, nos dirijimos a una terraza para desayunar unas tostadas, zumo, café... Al finalizar el desayuno emprendimos el viaje de vuelta por el mismo recorrido que ya habíamos hecho, no era cuestión de experimentar con caminos alternativos, ya que queriamos llegar lo antes posible para irnos a la playa y refrescarnos.

Al llegar a Oliva nos despedimos de Beatriz, ella se iba desde allí a Piles, nosotros volvimos a pedalear por el carril bici hasta llegar a Gandía. Una vez en Gandia Carolina volvió a sufrir otra caída, esta vez fue al entrar en una rotonda, fui en su ayuda y noté que estaba un poco disgustada, creo que se estaba arrepintiendo de poner los pedales, pero por eso hemos pasado casi todos. Todos hemos estado en alguna ocasión al limite de quitar los pedales automáticos por las continuas caídas, pero a base de golpes se aprende y estoy seguro que al final conseguirá desengancharse sin apenas darse cuenta.

1 comentario:

Francisco Belinchón Zaballos dijo...

El tema de las calas las tiene casi superadas, dos o tres caídas más laterales y conseguido, mucho antes que nosotros se nota la experiencia previa con la bici de spining, la ayuda, y todo, lo nuestro fue ahí a saco sin saber ni como funcionaban con esos pedales mixtos feos y grandes que compramos.

El tema de la ropa de Bike Friends... Carolina reserva la ropa para ocasiones especiales tipo bodas y bautizos, es que no sale en ninguna foto con esa ropa y en todas con las camisetas de colores del Decathlon.