miércoles, 15 de diciembre de 2010

Mis impresiones.

Cada vacación es distinta a la anterior y ese viaje ha sido distinto al que hicimos en junio. El del verano fue un viaje loco, sin preparar, sin tener nada organizado pero al mismo tiempo con muchísima ilusión. Era la primera aventura de viaje sin hotel, sin coche, en tren, en bici, sin saber donde ibas a estar cada día, con deporte, con esfuerzo, etc... un viaje novedoso para nosotros.

Sin embargo este era un viaje, mucho más organizado, con una mezcla de deporte y turismo, mucho más preparados, con más y mejores medios, fue distinto. Además en el primero solos y en este segundo acompañados.

Dos viajes al mismo sitio en el mismo año pero distintos.

Todos me han sorprendido y los 4 hemos hecho un gran esfuerzo en llegar, empezando por mi que no sabía que iba a ir tan sobrado de fuerzas, cada vez que había una subida empezaba a distanciarme y en una subida de 1.000 metros les podía sacar 500 de ventaja, estar arriba cuando ellos iban por la mitad, me daba tiempo a sacar el trípode hacerme una foto a mi mismo, esperar a que llegara Belén y por detrás David y Carolina. Belén me sorprendió en que no se bajó de la bicicleta en ningún momento, en junio llevábamos bicicletas pero la mitad del trayecto lo hacíamos andando, empujando la bici, por no poder subir pedaleando, en esta ocasión todo lo contrario, más despacio que yo pero sin parar, sin bajarse de la bici en ningún momento, un gran esfuerzo por su parte.

David y Carolina también, David es más friolero que Belén y antes de empezar estaba convencido de que no iba a poder con la nieve y la lluvia, cuando el primer día me subí a la bici él se pensaba que era una broma y que íbamos a esperar a que amaneciera o dejara de llover, en ese momento se arrepintió de venir pero pronto entró en el espíritu del camino y de la aventura y se olvidó del frío, iba detrás ayudando y acompañando a Carolina pero también aguantando todas las penurias que nos pasaban por el tiempo y tirando más y mejor que cuando hemos salido en Alcázar y nos ha hecho frío. Carolina que siempre iba la última es casi la que más resistió, con la bici nueva pero menos buena para el camino, la que menos se ha preparado, la que menos ha montado, y sin embargo en ningún momento dejó de avanzar, había ocasiones en las que pensaba que se iba a bajar de la bici pero nada, más despacio que los demás pero sin parar, nosotros en junio en sus condiciones nos bajábamos de la bici y seguíamos andando por eso me sorprendió tanto lo que hizo ella.

Según veníamos de camino venía tan ilusionado y tan orgulloso de lo que habíamos hecho que empecé a pensar en el siguiente objetivo, y según me han dicho los dos únicos a los que se lo he dicho es una pasada, pero para el mes de abril o mayo cuando no haga tanto frío y los días sean un poco más largos voy a intentar hacer el recorrido Alcázar de San Juan - Madrid en un solo día, entre 150 y 160 km y mi compañero de trabajo que está más preparado que yo dice que no se atrevería, pero le he dicho que si, que lo voy a intentar hacer en unas 18 o 20 horas contando los tiempos de descanso, un sábado de madrugada hasta por la noche.

Luego si en verano tenemos Belén y yo la oportunidad de irnos unos días solos por ahí al extranjero con las bicis bien y si no pues ya iremos con los niños a otros sitios.

martes, 14 de diciembre de 2010

La diversión también está en la comida.

Una vez terminado el camino y conseguido la Compostela todos nuestros pensamientos se concentraban en donde comer, beber y pasar el rato, visitando y conociendo.

Para empezar nada más llegar dejamos las bicis en la oficina del peregrino que cerraban de 14:00h a 16:00h. y nos fuimos a tomar unas raciones, pero tras la 4 ración y 4 copa de Riveiro nos pedimos una paella para 2 que nos repartimos entre los 4, luego ya iríamos a por la Compostela, hotel y lo que fuera.

Pero es que así fue un continuo. Después del hotel volvimos al centro a cenar más raciones que fue cuando conocimos al famoso peregrino de la TV, aquí tampoco lo hicimos mal y a la vuelta al hotel tuvimos un problema con una tapa de alcantarilla y el coche pero con muchísima suerte no tuvo las consecuencias que podría a ver tenido como tener que dar siniestro al coche.

Dejan las tapas de las alcantarillas en el centro de la calle abiertas y levantadas para que pase bien el agua y las hojas de los árboles y no atasque la tubería y una tapa se quedó clavada debajo del picasso, pero clavada literalmente, ni tirando, ni levantando el coche con el gato, ni golpeandolo con un martillazo que llevo escondido y me excusé con la policía diciendo que soy campista, de ninguna forma, salgo con un cable de una grúa que tiró, y mientras la policía amenazando diciendo que si denunciábamos al ayuntamiento y llamábamos a atestado nos podrían multar por otras cosas, como no pasó nada no hubo ocasión de ver quien tenía razón.

Al día siguiente tocaba salir de Santiago y "peregrinar" por la ría baja de Santiago a Pontevedra pasando por todos los pueblos conocidos, en muchos sin parar y en otros lo justo para hacer una rápida foto. Paramos en Vilagarcía, Vilanova, Cambados y finalmente en Ogrove, que tiene el mejor cartel turístico de entrada a la península: "Llega usted a Ogrove el paraiso del marisco", luego creo que es más la fama y según me han contado en otros pueblos de alrededor podrías comer igual o mejor, pero pensamos que era un buen sitio para conocer también la isla de La Toja y ver el famoso balneario aunque fuera por afuera.

Nos pedimos una mariscada para dos, que nos repartimos entre los 4 y luego de segundo un arroz con bogavante para dos para repartirnos también entre los 4, con sus dos botellas de vino, el postre, café, y lo que surgiera pero David y yo nos quedábamos con las ganas de montar en el barco turístico que te enseña la ría y además te dan una degustación de mejillones. Según nos estábamos comiendo la mariscada nosotros comentábamos en la pena que nos daba perdernos lo otro y al final las chicas nos dijeron que nos fuéramos y no nos quedáramos con las ganas y siendo las 15:50 y el barco salía a las 16:00h. salimos corriendo del restaurante y las dejamos a Belén y Carolina esperando todo el arroz que nos íbamos a comer entre los 4 para ellas solas.

Llegamos al barco y después de más de 1/2 hora de paseo en el que nos explicaron todo sobre la cría de mejillones, ostras y vieiras nos sacaron una botella de Albariño y una bandeja de mejillones como la de la foto pero más llena de degustación.

Nosotros ya sabíamos a lo que íbamos y con muy poca vergüenza empezamos a beber y comer mejillones a mínimo doble velocidad que el resto de los pasajeros del barco, que normalmente es para una 200 personas y ese día lloviendo seríamos unas 15. Nada más terminar la bandeja nos preguntaron que si queríamos repetir y lógicamente nos trajeron una segunda bandeja. Al terminar esta bandeja llamé al cocinero y le dije entre risas que mi amigo se había quedado con hambre y nos trajeron una tercera bandeja, que es la de la foto, y después de esta tercera en la que la gente ya nos miraba y comentaba de nosotros no se si por la cantidad de mejillones que nos comíamos o por el efecto de las risas que nos estaba produciendo la botella ya vacía de albariño, David pidió una cuarta bandeja y si no llega a ser por que estábamos atracando en el puerto creo que nos comemos esa y todas las que nos hubieran puesto.

Claro que Belén no tiene fotos pero la paella que se metieron entre las dos, después de la mariscada, el postre de nueces con nata, el café, y luego un té, tampoco estuvo mal, tuvimos que andar un buen rato por la isla de La Toja para bajar un poco la comida antes de seguir dirección a Pontevedra pasando por Saxenxo donde me han dicho después que podíamos haber comido mejor marisco.

Pero llegamos a Pontevedra dejamos el coche en el hotel y pronto nos fuimos a buscar más y nuevos sitios de tapeo, ya no se si la bici da hambre, si será el sitio, las dos cosas o que necesitábamos compensar toda la lluvia que nos había caído los dos días anteriores.

lunes, 13 de diciembre de 2010

La parte más "religiosa".

Compostela de Belén.
Aquí tenemos la famosa Compostela, la de verdad, no el papelito con el que nos intentaron engañar en junio. Belén es Mariam a Betlehem y yo Franciscum nuestros nombres en latín y conseguido en año santo.

Mis compañeros de trabajo me dicen que presumo de no ser creyente pero tengo más sacramentos que ellos, y que no me conformo con ir a Santiago en año santo si no que además repito y voy dos veces y me esfuerzo en hacer las cosas bien. Dicen que soy un católico que no ha salido del armario.

Cuando pasamos a la oficina del peregrino estuvimos hablando con el chico que nos atendió para hacernos la compostela y nos dijo que en junio nos la podían a ver dado perfectamente.

Enseñando la credencial con los sellos del camino.
Por una parte tenía razón en que el camino es "solo" una cosa interior, y que el papel es solo eso, un papel, y hablando con un peregrino decía que el camino empieza cuando llegas a Santiago y empiezas a ver si has reflexionado o te ha servido de algo el camino, el tiempo, los pensamientos, etc... pero que narices!, somos humanos y necesitamos ese reconocimiento, para los espiritus ya están los que tiene Fe, para mi lo tangible y esto es el papel que no me dieron la primera vez.

Nos explicó que en realidad con lo que nos pasó en junio dependiendo de con quien diéramos en la oficina del peregrino nos podían a ver dado la Compostela y que también al ser en verano que han llegado a pasar 2.000 personas diarias a por el documento es normal que no se entretengan mucho en un caso particular.

Yo no es que no crea en Dios (en el Dios cristiano) es que me parece todo una tontería abismal, no podemos inventarnos un Superman (superhombre en español) para dar una explicación a todo lo que no sabemos ni comprendemos, no puedo decir que como no entiendo el origen de la vida me invento un Dios, y además a mi amigo le da envidia de que yo tenga un Dios y se inventa él otro para él, y además luego me da envidia de que el suyo es más chulo que el mio y nos peleamos por que su Superman es más bonito que el mio. Pues así veo yo todas las religiones, un intento de explicar algo que no tiene explicación inventándonos otra tontería más grande aún, como no entiendo como se produce el fuego me invento al Fireman, y como no entiendo las propiedades del agua me invento a waterman, pues "la religión" es igual, como no entiendo el origen de la vida me invento a Dios como creador, y si luego al cabo de los milenios aparece un listo y dice que es la reencarnación pues mejor, da igual que se llame Pepe o Jesús.

Paco con el Peregrino "Narizotas".
El camino son dos cosas, una obvia que es una semana o dos de vacaciones en unos sitios bonitos, económicos y preparado para ello, y la segunda un sitio de reflexión personal, pero no de reflexión religiosa, simplemente es que vas mucho tiempo solo andando sin nadie con quien compartir nada y lo compartes contigo mismo, y al igual que yo puedo hablar conmigo mismo (reflexionar sin estar loco) otros lo pueden hacer dirigiéndose a otra persona o concepto (Dios).

En resumen no es solo que yo no creo en una religión, es que me parece primitivo creer en un Dios, pero sea el que sea, me parece primitivo y peligroso, el concepto de bien y de mal lo tenemos las personas desde antes de que nos hablen de dioses o castigos divinos, no hace falta estar atemorizados con el castigo eterno y divino para ser bueno.

Belén abrazando a Santiago.
Como siempre esto de la religión se resume en "FE" y yo tengo una fe ciega en que pronto me tocará una primitiva o un boleto de euromillones, entonces me importará menos aún todas estas cosas. Mientras tanto seguiré "rezándome" a mi mismo para corregirme cuando veo que me estoy equivocando, regañaré y me felicitaré a mi mismo en cada uno de mis actos, ese es mi camino.

Por cierto el peregrino "Narizotas" que sale en la foto conmigo es el que siempre sale en la TV, tenía una borrachera increíble, pero además no creo que fuera una borrachera de esa tarde, creo que es su estado natural, no creo que haya muchos alcohólicos tan borrachos como él, va de bar en bar y la gente le va invitando, creo que hasta los de los bares lo hacen para que atraiga clientela.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Segunda etapa: "con prisas y más lluviosa".

En teoría para segundo y último día nos quedaba un paseo de 20 kilómetros pero amaneció otra vez lloviendo y después de todo lo que nos había costado secarnos el día anterior, de noche y con frío daba miedo empezar.

Nada más empezar eran 3 kilómetros bajando luego 3 de una dura subida y llegamos al aeropuerto y desde ahí los 15 restantes pensamos en hacerlos por el camino de tierra, salir de todas las carreteras y terminar por donde van los peregrinos andando. En teoría el autobús de regreso para recuperar el coche no salía hasta las 11:00h. y nos debía de dar tiempo de sobra para llegar a Santiago, credenciales, fotos, etc... volver a por el coche y después comer tranquilamente, incluso después de cambiarnos y ducharnos.

Pero todo lo que cambia y gana el camino en bonito, también cambia y gana en dureza, era ir por un bosque lloviendo y las bajantes del agua de la lluvia inundaba todo, con tramos de varios metros por encima de un río formado por la lluvia, las cuestas arriba en la tierra son mucho más duras y lo que debía ser máximo una hora nos iba a costar por lo menos el doble.

Estuvimos un rato parados debajo de un puente esperando a ver si escampaba un poco pero como no cambiaba y el tiempo tampoco paraba tuvimos que seguir lloviera o no. A las 11:00h. en la estación y ya solo nos podíamos permitir la parada en el Monte Do Gozo para las fotos y la última bajada a Santiago.

Sin que nos sobrara nada de tiempo tuvimos que ir directamente a la estación de autobuses y allí se quedaron Belén y Carolina con las 4 bicis mientras nosotros nos volvimos a por el coche en O Pedrouzo, regresábamos para aparcarlo en Santiago y volvíamos a coger la bicis para llegar a la plaza del Obradoiro, entre la lluvia, y la gente tardamos una hora en hacer las fotos, esperando que escampara, así que a las 14:00h. cuando fuimos a por la compostela ya estaban cerrando hasta las 16:00h. menos mal que tuvieron el detalle de guardarnos las bicis mientras nosotros aprovechamos para tomar unos pinchos.

Nos hicimos un montón de fotos y no hicimos más por que era con prisas aprovechando los ratos que paraba de llover. La llegada a la plaza fue especial para nosotros, por la emoción como todo el mundo, pero también por lo pasado para llegar aquí en condiciones normales.

Llevar el trípode además de la cámara fue otro acierto para poder salir los 4 en las fotos.

Luego en Santiago la verdad es que no nos movemos por muchos lados, por la plaza y las dos calles peatonales que van hasta la plaza, las típicas tiendas de turistas, la calle de las tiendas y la calle de los bares, pero estuvimos por la mañana para la llegada, por la noche para dar un paseo e intentar ver la catedral, y como no nos dio tiempo también al día siguiente por la mañana para que David y Carolina pudieran abrazar al apóstol.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Primera etapa: "dura y lluviosa para empezar".

No soy de hacer fotos a paisajes pero en este viaje era casi obligado, me llevé el trípode pensando en que teníamos que tener fotos de los 4 y que si no me iba a pasar como muchas veces que soy el que menos sale en las fotos.

Al poco tiempo de salir dejó de llover un rato cuando se hizo de día aprovechamos para desayunar en condiciones, llevábamos un muy buen ritmo y empecé a pensar que si eran solo 70 kilómetros y con este tiempo, etc... podíamos hacerlo todo en un solo día.

Preferí no decir nada por no agobiar a los que sabía que iban un poco peor. Además tampoco era necesario ni la idea original así que mejor ir viendo poco a poco como avanzaba el día y que sucedía.

Pronto llegamos a Melide, un pueblo grande en el que dicen que hacen un pulpo muy rico pero era pronto sobre las 9:00h. o 9:30h. y continuamos, pero nos salimos de la carretera nacional N-547 y nos metimos en una comarcal, la verdad es que hicimos unos kilómetros de más pero mereció la pena, los paisajes cambiaron, si en la nacional eran bonitos aquí en la comarcal los paisajes eran de postal, los árboles, la carretera estrecha, lo malo era el tiempo, salía el sol y a los 10 minutos estaba lloviendo, para luego volver a salir el sol, siempre el cielo gris y con la amenaza encima. En una ocasión casi nos perdemos y cuando íbamos por una carretera sin coches y sin nadie al llegar a un cruce tiramos para el lado contrario y precisamente en ese momento apareció un coche nos pitó suponiendo que éramos peregrinos apunto de perderse.

Se notó que yo he estado saliendo todas las noche a montar, aunque sea solo una hora es lo justo para no perder la forma y para que en las subidas llegara el primero, me daba tiempo a sacar el trípode de las alforjas, descansar, hacerme un par de fotos con el autodisparo, esperar a que llegaran ellos y luego recoger mientras seguían para adelantarlos un poco más adelante.

Sobre la hora de la comida ya habíamos cumplido el objetivo de todo el día, en junio nos andábamos la misma distancia pero terminando a las 18:00h. o más tarde, ahora a las 14:00h. solo nos quedaba comer y descansar. Y eso que hubo dos momentos de lluvia muy intensa, era como pedalear debajo de la ducha e hicimos un par de paradas de unos minutos, que luego al ver que no iba a parar seguíamos aunque lloviera.

Cuando fuimos a parar a comer llovía una barbaridad y los albergues privados estaban llenos, solo estaba libre el público, que precisamente es el que buscábamos nosotros, la hospitalera nos decía que si nos obligaran a hacerlo no lo haríamos, que dos días antes estaba toda la calle nevada y seguía llegando gente.

Sin cambiarnos ni ducharnos fuimos a comer y en el restaurante la señora muy amable nos dio periódicos viejos para secarnos, notábamos todos charcos dentro de las botas o zapatos y nos hicimos unos "calcetines" de periódicos que nos dejó bastante más secos y cómodos, fue todo un invento para comer secos y ya por la tarde pensamos en que al no tener otra cosa que hacer nos podíamos ir en un autobús otra vez a Palas del Rei y acercar el coche hasta O Pedrouzo y así lo tendríamos más cerca al día siguiente. Como siempre me tiene que pasar algo perdimos el autobús por no llevar las llaves del coche encima, pero tuvimos la suerte de que todavía quedaba otro autobús, además en este albergue no apagaban la luz a las 22:00h. en punto como en el anterior, llegamos a las 22:30h. y todavía había alguno despierto y con las luces dadas, colocando la ropa mojada encima de los radiadores.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Y nos fuimos a Santiago.

Como teníamos pensado el sábado por la mañana nos fuimos al camino para terminar nuestra llegada a Santiago en bici, nos fuimos 4, nosotros dos con nuestros amigos David y Carolina y nuestras 4 bicis, tres atrás en el remolque de bola y una más en los asientos de atrás y maletero, tuvimos que desmontar uno de los asientos y llenar el maletero hasta el techo ya que llevábamos ropa y cosas para los dos días de ciclismo, para los dos días de turismo y para los dos días de viaje.

El viernes por la tarde/noche llegaron mis padres para quedarse con los niños y el sábado por la mañana después de nosotros salieron ellos para ir a Torrevieja con Paula y Marcos así que también se lo iban a pasar bien, muy bien.

El viaje fue bastante largo, unos 800 kilómetros que nos hicimos con una sola parada en Astorga para comer, en un restaurante que no nos gustó por que en la mesa de al lado nuestro se estaban fumando unos puros y el olor era insoportable. Pero aprovechamos para que David y Carolina compraran las credenciales de peregrinos, no sea que luego no les dejaran pasar a los albergues. Precisamente al llegar al de Palas del Rei no estaba la hospitalera, y mientras llegaba empezamos a bajar las bicis, maletas, alforjas, etc... luego David y yo nos acercamos al pueblo a buscar unos bocadillos para cenar los cuatro y a la vuelta ya estaba la hospitalera que me dijo que nos dejaba dormir por que había sitio de sobra pero que los sitios eran para los peregrinos y nosotros todavía no habíamos empezado, la intenté explicar que cada uno tiene el kilómetro 0 en un sitio, y que nuestro comienzo era ese, y para llegar a ese sitio no se hace unos kilómetros previos que por otro lado se convertiría en un nuevo sitio kilómetro 0, no lo entendió pero tampoco quise discutir cuando nos dejó dormir allí.

Antes de llegar pasamos por la curva del accidente, era ya muy de noche, estaban todas las carreteras nevadas, con hielo y no nos paramos mucho 3 kilómetros después estaba el albergue y teníamos prisa en llegar y poder descansar.

Como siempre que hay una cosa especial no descanso bien, estoy nervioso y en cada movimiento que había en la habitación yo me despertaba y miraba que pasaba y que hora era, a las 6:00h. David se levantó para ir al servicio y volver a acostarse pero para mi ya era tarde, me vestí con mi traje nuevo de invierno que inauguré ese día y empecé a preparar las bicis, luces, GPS, cuenta, alforjas, etc... David se pensaba que no íbamos a salir, estabamos a 1 grado, llovía y con la temperatura que había era agua/nieve, entre el frío, el aire, que era de noche, en Galicía amanece por lo menos 1/2 hora después que en Madrid, estaba convencido de que me había vuelto loco, fuimos además los primeros en despertarnos y los que despertaron al resto del albergue.

Nunca había visto a nadie abrigarse tanto para montar en bici, Belén casi no se podía mover y la tuve que insistir en que se quitara capas y se pusiera la ropa necesaria pero son pasarse.

Mientras ellas terminaban de prepararse David y yo dejamos el coche aparcado, en algún sitio durante un día y medio, tan y como teníamos pensado, dejar en el coche las maletas, ir a Santiago con lo necesario en las alforjas y luego volver en autobús a por el coche para seguir el viaje de turistas.

Además también como tenía calculado con unas alforjas nos era suficiente por lo que yo llevaba el peso y Belén iba sin las alforjas atrás, solo el transportín por si quería llevar allí algunas chaqueta o alguna cosa menor.

Belén - Palas del Rei - junio 2010
Esta foto es del momento en el que estábamos en junio esperando el autobús que nos tenía que llevar a Santiago, habíamos perdido todo, las bicis no sabíamos exactamente donde estaban ni parte de la ropa, Belén tenía una herida en la pierna por la que la supuraba líquido, e iba cojeando y medio arrastrando la pierna, a pesar de tener la sensación de que acababa de salvar la vida no era un momento para estar contento, pero la dije que nos teníamos que hacer una foto precisamente en ese punto ya que sería el punto de comienzo en algún otro momento de nuestra vida, lo que tampoco pensé es que fuera en este mismo año.

Paco y Belén - Palas del Rei - diciembre 2010
Y esta foto es exactamente en el mismo punto, pero con todas las energías renovadas, con otra ilusión, y por supuesto dispuestos a conseguir lo que no pudo ser en junio, teníamos por delante algo más de 70 kilómetros, el punto marca 65 pero como depende de ir por caminos, carretera, perderte, dar más o menos vueltas, etc. pues hicimos unos 90 kilómetros según el GPS.

Estábamos más preparados físicamente, más preparados en medios, mejores bicicletas, menos peso, y un reto por conseguir, en este momento alguno hubiera dicho que no se podía montar en bici con esta temperatura y clima pero algo muy grande tenía que pasar para que yo no llegara al día siguiente a Santiago o incluso ese mismo día si hubiera ido solo.

martes, 7 de diciembre de 2010

Camino de Santiago. Llegada a Santiago.

LUNES. 06-DIC-2010
  • Ruta: 21,5 km.
  • Salida: O Pedrouzo.
  • Llegada: Santiago de Compostela.
  • Lugares destacados: Santiago de Compostela, Catedral, Oficina Peregrino, etc...
  • Incidencias: Una ruta en teoría corta que la complicamos al tener que terminar pronto para coger el autobús en la parada de la estación para volver a por el coche, además los últimos kilómetros los quisimos hacer por el camino que iban los peregrino andando y esto además de retrasar con la lluvia que nos estaba cayendo hacía los caminos más impracticables.


lunes, 6 de diciembre de 2010

Final Camino de Santiago. Etapa Palas del Rey.

DOMINGO. 05-DIC-2010.
  • Ruta: 58 km.
  • Salida: Palas del Rei.
  • Llegada: O Pedrouzo.
  • Lugares destacados: Palas del Rei, Melide, Arzua, O Pedrouzo.
  • Incidencias: Toda la ruta desde la salida hasta la llegada lloviendo, a ratos un poco a ratos mucho pero siempre lloviendo, empezamos la ruta con 1 grado y la terminamos con 10 grados, todo el viaje lo hicimos por la carretera nacional principal precisamente por la lluvia, y un pequeño tramo por una carretera comarcal secundaria encontrando los paisajes más bonitos aunque dimos algo más de vuelta.


sábado, 4 de diciembre de 2010

Nos vamos.

Si todo va bien estamos de camino, y mañana comenzamos...

A nuestro regreso contaremos como nos ha ido el viaje, y preguntaremos a los niños como les ha ido con los abuelos y con las tías.

Seguro que han visitado Cortylandia, la plaza Mayor, el parque de El Retiro, habrán visto las luces de la Gran Vía, los puestos de figurillas, si se han quedado en Madrid o se lo habrán pasado super bien en Torrevieja si les llevan allí los abuelos.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Último entrenamiento.

Ya se aproxima el fin de semana en el que Belén se reencontrará con su camino, el sábado por la mañana salimos desde Alcázar a Palas del Rei y el domingo comenzaremos el viaje hasta Santiago.

La diferencia con el pasado mes de junio es abismal en preparación, los 70km que nos faltan nos los podemos hacer perfectamente en un solo día y nos sobraría para descansar pero hemos pensado en hacer más turismo. Nuestra intención es hacer 50km aprox. el domingo y los 20km restantes dejarlos para el lunes por la mañana y en una o dos horas llegar a Santiago.

El lunes por la tarde estuve ya reservando en los hoteles en donde nos vamos a alojar fuera del camino que será una noche en Santiago y otra noche en O Grove, visitaremos la Isla de La Toja, y otros conocidos pueblos de allí. Nos vamos a quedar con las ganas Belén y yo de ir a Finisterre pero con los amigos con los que vamos creo que nos les gusta mucho viajar en el coche e ir de un sitio a otro corriendo y de punta a punta, intentaremos hacer un recorrido lo más ordenado y sencillo que sea capaz de hacer.

He mirado en una página de tiempo y anuncian para el domingo y lunes lluvias, posibles nieves, granizo y una sensación térmica de hasta -6º. Esto es un frío de narices, les he dicho a nuestros amigos que quieren venir solo por acompañarnos y pasar unos días de vacaciones acompañados que si quieren y estando allí se arrepienten que cojan el coche, pero que nosotros y yo particularmente voy a hacer el recorrido con las alforjas en la bici aunque anuncien un tsunami de precisamente Finisterre hasta Astorga arrasando todo lo que pille entre medias.

Belén dice que es normal que tenga tanto empeño ya que tengo tantos pecados que de no conseguirlo no entraría al cielo ni aunque la puerta fuera el arcoiris, pero primero los pecados no se cuentan como yo no cuento los suyos (o no todos), los pecados son relativos muchos de esos pecados yo los considero virtudes y después que el cielo lo veo todos los días y me gusta más la tierra.

Ya queda poco para poder montar en bici, ahora que le había cogido el truco a eso de no pisar el asfalto, como en esta foto que en vez de cruzar por arriba por la carretera decidimos cruzar el río montados en las bicis, durante diciembre, enero y febrero posiblemente haga un frío espantoso, lluvias, nieve, etc, y tengamos que esperar a marzo o abril para empezar poco a poco.

Pero ya tenemos otras nuevas aventuras hasta entonces como el mencionado Geocaching, el Password que queremos hacer para el salón y nuestra habitación y empezar y terminar algún libro que le tengo ganas.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ruta del 28-nov-2010

DOMINGO. 28-NOV-2010.
  • Ruta: 48km.
  • Salida: Alcázar de San Juan.
  • Llegada: Alcázar de San Juan.
  • Lugares destacados: Lagunas Villafranca, Villafranca de los Caballeros, Herencia, río Gigüela, Alcázar.
  • Incidencias: Ruta tranquila y sencilla hasta llegar al río Gigüela dirección Alcázar, tenía más agua que otras veces y para cruzarlo era dar una vuelta muy grande de muchos km o cruzarlo por la carretera, como no había camino teníamos que ir por el borde del río lleno de cardos, baches y curvas, pero al llegar a la carretera vimos que por debajo del puente el río tenía una placa de hormigón y nos arriesgamos a cruzarlo por ahí por nuestra manía de no pisar asfalto si no es estrictamente necesario, estas dos cosas lo más divertido de la etapa.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Ruta 26-NOV-2010.

VIERNES. 26-NOV-2010.
  • Ruta: 47km.
  • Salida: Alcázar de San Juan.
  • Llegada: Alcázar de San Juan.
  • Lugares destacados: Río Villafranca, Puente cruce vías tren por Quero, Laguna Salicor, Ermita Criptana.
  • Incidencias: Parada en lo alto de la vía con paso del tren y de un sapito al que fotografío, ruta con muchas prisas por miedo a quedarme en medio de la noche y en medio de la nada, al final más rápido de lo normal hago más de 50km con una media de 24km/hora.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Primera ruta MTB con GPS.

DOMINGO. 21-NOV-2010.
  • Ruta: 57km.
  • Salida: Alcázar de San Juan.
  • Llegada: Alcázar de San Juan.
  • Lugares destacados: Campo de Criptana, El Toboso, Miguel Esteban, Alcázar de San Juan.
  • Incidencias: Doble pinchazo y rotura de cámaras en mitad de un camino lleno de barro que impedía montar en bici. Rescate en furgoneta a falta de 4 kilómetros de casa. Se terminan las pilas del GPS a falta de 10 km, nos quedamos sin batería en el móvil, todo mal, pero el día nos siguió resultando estupendo.

sábado, 26 de junio de 2010

Nos queda Santiago. Y Conclusiones.

Aquí está Belén frente a la puerta principal de la catedral de Santiago, con cara triste, con la cara triste que se nos quedó a los dos, sin la emoción típica de los peregrinos cuando llegan. Yo no tengo ninguna foto en la plaza ni que se vea la catedral de fondo, mi pequeño castigo a la mala gente que rodea estos actos.

Ahora toca contar en esta última entrada en el blog un poco más sobre algunas de las sensaciones que hemos tenido en el camino.

Íbamos con miedo por la gente que nos íbamos a encontrar, ya habéis visto la gráfica del número de peregrinos como aumenta en años jacobeo, pero la verdad es que había muy poca gente en el camino, siempre con sitio en dónde dormir o comer y además sabiendo un poco donde buscar se pueden encontrar autenticas maravillas como nos pasó en varias ocasiones.

También nos comentaron que la gente era distinta en la zona de Castilla León a la zona de Galicia, especialmente con los ciclistas de Ponferrada a Santiago que son los 200 km. mínimo y de Sarria a Santiago para los que van andando que son los 100 km mínimo. Nos dijeron que cuando más atrás empiezas en el camino los peregrinos son como más auténticos, y cuanto más te acercas a Santiago son como más interesados o más pasotas. Esto son percepciones de otros que nosotros no llegamos a ver y no podemos opinar, quizá pueda tener su sentido.

También nos dijeron que de Sarria a Santiago el número aumenta considerablemente y llega un punto en el que las bicicletas tienen que ir todo el rato tocando el timbre para que se aparten hordas de peregrinos armadas con palos y conchas. Esto tampoco lo percibimos nosotros.

En esta segunda foto vemos a Belén abrazando al santo, coincidió que en ese momento estaba terminando una misa, era el viernes por la tarde y estaban moviendo el famoso botafumeiro, lo vimos desde un punto privilegiado y aunque no se pueden hacer fotos quité el flash de la cámara para no molestar y la hice esta a Belén. Yo seguí castigando al santo que no iba ni a abrazar, pero en el último momento me acerqué a decirle una cosa al oído. Un secreto entre él y yo.

Una cosa que no nos había dicho nadie pero yo si percibí es los distintos tipos de paisanos dentro del camino. Creo o por lo menos es una percepción mía, que las personas que comen directamente del camino son muy amables con los peregrinos, pero parece que los peregrinos molestamos a los secundarios y hay que ser como dice mi abuela de genero tonto para no darse cuenta que si no media Galicia si 50 km alrededor de cada pueblo del Camino come del Camino.

Observé que la tienda que vende un bollo para los peregrinos se porta muy bien con ellos, los invita, habla con el peregrino, le pregunta, es amable y le ayuda, pero el imbécil que le vende la harina a la señora que ha hecho la tarta para el peregrino no es nada simpático ni amable, y ese idiota no piensa que sin el peregrino la señora no le compraría la harina con la que luego hace tarta para el peregrino. Esto también es una percepción mía.

En esta foto con cara de pocos amigos estoy recordando lo que nos han hecho con la Compostela y todavía no lo había superado y me afectaba, ni las ricas almejas en salsa me cambiaron la cara hasta que posé para la foto.

Una cosa que no me gustó nada de la catedral no es solo que me la imaginaba mucho más grande, ni la limpieza que necesita su fachada llena de musgo verde y amarillo, ni las colas que se forman a la misma hora cuando a otras está vacía, lo que menos me gustó es ver tiendas dentro de la catedral.

Me acordé de los evangelios cuando Jesús echó a los mercaderes de la casa de su padre, daban ganas de sacar el látigo y golpear para quitar todas las joyerías y platerías que hay en la catedral y edificios pegados a ella, solo eché de menos que el cura al final de la misa en vez de ostias repartiera estampitas o conchas pintadas por un euro para hacer caja. Me pareció ofensivo que no cuidaran este aspecto de retirar los comercios del templo de culto. Quizá a Belén no la pareciera lo mismo ya que para celebrar que había vuelto a nacer la dije que se tenía que comprar algo y se compró unos pendientes y una pulsera en una de estas joyerías que yo critico, bueno en realidad estaba en otro edificio no pegado al edificio de la catedral.

Para comer ese día nos engañaron con una falsa parrillada cara y mal hecha. Pero para cenar fui yo quien engañó a mi estómago haciéndole creer que era normal cenar dos veces seguidas.

Pasamos a este restaurante y mientras todo el mundo estaba viendo jugar a España yo pedí cenar en un salón sin TV, y los dos solos mano a mano nos pedimos una mariscada, nos preguntó la camarera que si además queríamos primero algún entrante o con eso estaba bien para los dos, yo la contesté que teníamos hambre y la mariscada para dos era solo el aperitivo y que de segundo nos tenía que traer un arroz con bogabante para dos.

Después de comernos todos los bichos nos tiramos a por el grande que estaba en un arroz muy rico, apuramos la cazuela hasta el último grano.

Otra cosa que también es una percepción mía es que el camino es más duro en bicicleta que andando y voy a explicar el por qué lo pienso:

El camino es más bonito andando que en bicicleta, andando vas efectivamente por el CAMINO en mayúsculas, en bicicleta haces el recorrido de pueblo a pueblo como puedas, la mayoría de las veces por carretera, para hacer el camino por camino con la bicicleta tienes que ser un friki de la misma, tienes que ser el típico que sale todos los fines de semana a hacer descensos, saltos, y piruetas con la bici, tienes que tener una bici de 1.000 euros y no una como la mía que la conseguí con las tiras del tabaco Fortuna cuando juntando muchos envoltorios te daban un regalo, pues yo fumaba tanto como para conseguir esta bicicleta.

El camino andando es más de pareja, se habla más con el compañero, se avanza en paralelo y todos pueden seguir un ritmo parecido, el más rápido va a 6 km/hora y el más lento a 4km/h. es fácil adaptarse uno al otro. El camino en bicicleta es solitario, se circula en línea, se habla menos, las diferencias de fuerzas son muy grande y uno puede ir a 20km/hora mientras otro solo va a 10km/hora. lo que es más complicado adaptarse.

También hay que tener en cuenta que andar lo hacemos todos y todos los días, por su puesto no 20 o 30 kilómetros pero si andamos, sin embargo montar en bicicleta no lo hacemos todos los días, por lo que el entrenamiento no es el mismo y la adaptación a cada medio no es el mismo.

Cuando vas andando llevas máximo 10 kilos, 15 si eres muy bruto ya que se recomienda entre un 7 y un 10% de tu peso en la espalda y te compras una mochila que está pensado para eso, para andar y con peso, está preparada y tiene las costuras, correas y todas las cosas para que sea cómoda llevarla, sin embargo una bicicleta está pensado para montar sobre ella y circular pero no está pensada para llevar 20 kilos sobre la rueda trasera y empujarla cuesta arriba por una montaña desde el manillar, es un trabajo duro, incómodo y antinatural que requiere mucho más esfuerzo.

Para una persona preparada, deportista, entrenada o más cualificada posiblemente la bicicleta sea más cómoda, para nosotros lo único que supuso es que de Astorga a Santiago andando son entre 12 o 15 días y en bicicleta nos los podíamos hacer en solo 6, pero respecto al trabajo y esfuerzo creo que hicimos más en bicicleta que si hubiéramos empezado por ejemplo en Sarria y partido desde aquí andando.

Aun esto si lo tuviera que repetir cosa que ya he dicho que no descartamos, sino todo lo contrario, posiblemente lo hiciéramos en bicicleta, le estoy cogiendo el gustillo a montar en bicicleta y nunca se sabe si después de estos días seguiré montando, con más experiencia, más preparados y con más calma pero en bicicleta, la sensaciones que teníamos en la bajadas, los paisajes, el pasar en un solo día por tantos sitios no tiene tampoco comparación, había tardes que comentábamos el sitio bonito que habíamos estado ayer y luego nos dábamos cuenta que había sido esa misma mañana, solo que habían pasado tantas cosas que parecía imposible que todo fuera en un mismo día.

Igual que el camino nos pareció super barato, comer, dormir, estar, hacerlo, todo es super barato, Santiago es todo lo contrario, tenía una previsión de lo que nos íbamos a gastar por día. Día a día nos íbamos gastando menos de lo pensado, y es que dormir los dos por 10 euros es un regalo, comer tampoco comimos mucho ya que estábamos llenos con tanta agua y tanto isostar y tanto líquido, pero fue llegar a Santiago y dormir costaba 4 veces más, comer 4 veces más, y todo 4 veces más, si sumamos los 4 detalles para los niños, etc... pues resulta que todo lo ahorrado y un poco más se lo llevó Santiago. También tuvimos que coger varios taxis para movernos de un sitio a otro al estar Belén con la pierna mal, etc...

Si en el camino salíamos a solo 50 euros o quizá menos entre los dos por día, un verdadero chollo, en Santiago llegábamos a los 75 o quizá casi 100 euros pero cada uno y día.

En esta foto de regreso en el tren acaba de recordar lo sucedido en esta semana y se me habían escapado unas lágrimas.

Los dos hemos acordado que nos gustaría repetir y hacer en otra ocasión el camino. No tiene que ser este año ni el que viene, o si, como diría un gallego, pero es una cosa que no descartamos, además lo haremos con otra experiencia. Podríamos hacer en cualquier momento los 65 km que teóricamente nos faltan aunque por otro lado nos han dado el título como que no nos faltan pero los tenemos como no religiosos (un lío), pero hemos hablado que si lo hacemos en otra ocasión debe ser como mínimo desde el mismo sitio, Astorga-Santiago y si puede ser hasta desde más atrás, León, Burgos o si se pudiera Roncesvalles.

A partir de la segunda quincena de agosto volveré a empezar a ahorrar pero esta vez, el año que viene, nos iremos como había dicho en otra ocasión 10 días al Caribe que nos saldrá más económico, además Paula ya me recuerda que dentro de dos años la he prometido que nos vamos a ir los 4 a hacer un super viaje juntos. También está la posibilidad como ya anuncié en otra ocasión que alguien quiera que nosotros hagamos viajes por él, prometemos contarlo y si es necesario tener experiencias místicas, paranormales o muy especiales como en esta ocasión solo necesitamos financiación.

El resto de las anécdotas que aún nos quedan me las guardo para no hacer más extenso este viaje que bastante letras y páginas del futuro libro 2010 se está llevando.

viernes, 25 de junio de 2010

¿Tenemos la Compostela?

Ahora vienen una o dos entradas, posiblemente dos de resumen y conclusión del viaje.

Esta primera foto corresponde a la cartilla o credencial de peregrino que compramos en Astorga por un euro cada uno y que tuvimos que ir sellando por cada iglesia, albergue, bar, restaurante, tienda, lo que sea que fuéramos pasando durante el camino. Eran necesario dos sellos por día para verificar que el camino se estaba haciendo correctamente según un itinerario y según un recorrido, horario, fechas, etc... es como la demostración que lo que se ha hecho está bien hecho.

Nosotros íbamos sellando en varios sitios, no en todos ya que tampoco es cuestión de hacer una colección de sellos, es simplemente una demostración para cuando se llega a Santiago ir a la oficina del peregrino y reclamar la Compostela si has cumplido con unos requisitos mínimos.

Después de un jueves agotador, de estar rodeado de tanta gente buena, de tanta gente que nos ayudó de una forma tan desinteresada de una forma tan generosa parece que la bondad se te pega y al llegar no se me ocurre otra cosa que decir la verdad. Podría haber mentido, o simplemente me podría a ver callado, pero tuve la mala costumbre de decir la verdad.

Llegamos a la oficina del peregrino y explico que venimos hechos polvo, Belén cojeando, que hemos estado en el hospital y que ha sido un viaje muy enriquecedor pero también muy agotador y que por culpa de un accidente que casi la cuesta la vida a Belén hemos venido desde Palas del Rei en autobús, a lo que me contesta la chica que entonces no me puede dar la Compostela. La miro con cara de mala leche y la explico que los 200 kilómetros en bici los tengo realizados, que rezar durante el camino... he rezado más que en mi puta vida (se lo explico con otras palabras pero con la misma mala leche) y que si hemos hecho los últimos 65 kilómetros en autobús no ha sido por capricho como todos los tramposos que hay por el camino, que mi mujer ha estado en el hospital y viene que parece que llega del Vietnam en vez del Camino de Santiago.

Cuando me dice que las reglas son las reglas, y que es imprescindible hacer los últimos 200 kilómetros en bici, no 200 kilómetros, si no los últimos 200 kilómetros saco el tema de la famosa dispensa papal para los años xacobeo y la iglesia de Villafranca del Bierzo, esa historia que os conté hace dos o tres días, y que entonces solo sabía por pequeñas referencias.

Aquí la pillé por que no tenía ni idea de lo que la estaba hablando y se lo pregunta a otra compañera que por lo visto tenía menos idea aún, y se reúnen en pequeño comité las 5 chicas que hay en la sala para hablar entre ellas.

Después de hablarlo entre ellas nos llaman y la que hace de portavoz nos dice que ellas no conocen nada de eso, que la historia de la iglesia de Villafranca del Bierzo debe ser una broma o una leyenda urbana que nos han contado pero que no existe tal realidad, pero que debido a nuestra fe, a nuestro interés, a nuestro esfuerzo y a lo que nos había pasado nos iban a dar un certificado de a ver hecho el camino.

Medio cabreado cogemos el papel y salimos de la oficina del peregrino. Llegamos a la plaza del Obradoiro y juro castigar a Santiago de la forma que mejor se hacerlo, no pienso hacerme una sola foto en la catedral, ni con Santiago ni con ningún símbolo religioso de la ciudad, para mi se pueden meter toda la catedral por donde les quepa.

Teníamos una sensación muy pero que muy extraña, los dos en Santiago, emocionados por el grandísimo esfuerzo que habíamos hecho, por lo complicado de llegar hasta donde habíamos llegado, por la suerte que habíamos tenido dentro de la desgracia ocurrida, y también con la rabia de la falta de reconocimiento, con la sensación de que había vivido un Camino de una forma mucho más cristiana y sin creer en tonterías que muchos de los que se dan golpes en el pecho, nos pusimos a llorar, los dos llorando en la plaza como hacen muchos peregrinos pero otros por alegría y nosotros por tristeza, teníamos una sensación que creo que tardaremos mucho en olvidar.

Llegué a la conclusión de que no entiendo que coño hacemos, un Dios que no existe, una iglesia mala y alrededor tanta gente buena haciendo cosas por lavar la imagen de esos burócratas y aprovechados que hay en las iglesias junto a símbolos de dioses que no existen o por lo menos nadie sabe que es lo que realmente hay en el caso de que haya algo. Para mi es cierto que la iglesia la hacen las personas que hay alrededor de ella, pero por mucha colonia y mucho maquillaje que pongamos a una mierda seguirá siendo una cagada, mejor utilizar esos perfumes y coloretes en algo bonito. Y tampoco me vale la justificación de hay religiones peores. Pues eliminemos primero a las peores y luego a las menos peores pero no justifiquemos a las malas con las muy malas.

Llegamos al albergue, derrotados, pero más psicológicamente que otra cosa, en mi interior no entendía nada de lo que había sucedido en las últimas 24 horas. Había hecho el camino de mi vida y me lo reconocían con un título de segunda, una copia, una falsificación, no la quería, la rompí. Miré en internet con el móvil de Belén y leí lo que nos habían dicho sobre la iglesia de Villafranca del Bierzo, efectivamente había muchos artículos en muchos periódicos, vídeos, el alcalde de Villafranca del Bierzo presumiendo de la iglesia que cumple las funciones de la de Santiago en caso de enfermedad o accidente que impida continuar el viaje, noticias sobre el número de peregrinos que habían conseguido la compostela de este modo. Al comentarlo con Belén me dijo que al día siguiente, el viernes por la mañana, íbamos a ir a reclamarla otra vez, que teníamos derecho a ello y nos lo tenían que dar, teníamos que luchar por el título y el diploma.

Poco a poco yo iba recuperándome y me di cuenta que me daba igual el "título", la compostela yo ya la tenía en un lugar que nadie me la podía quitar, la tenía en el recuerdo, en el corazón, si decían que no había llegado a Santiago en bici no me podían dar ese certificado de peregrino que es el certificado que se les da a los no creyentes o los que hacen el camino por deporte, pero por el contrario si me lo merecía por llegar me merecía el de verdad el título con mi nombre en latín y con el perdón del santo por mi sacrificio en el camino para llegar hasta él, llevaba 4 días hablando con Santiago y estaba en mi derecho, pero estas medias tintas ni las quería ni iba a mendigar, nada y a nadie. Nadie jamas será capaz de decirme que yo no tengo el camino hecho, no tendré la Compostela pero mi camino está más que superado, con creces. Llegados a este punto era yo quien no quería el título, lo veía algo inferior comparado con el mio, mi sensación valía mil veces más que ese papel para enmarcar, yo no creo que exista ningún Dios, ninguna religión ni nada sobrenatural pero si algún día alguien espiritual me tiene que juzgar estoy seguro que no contará el número de veces que me he arrodillado en una iglesia ante un cristo de madera.

Creo que tenemos un camino que otros tengan que repetir muchos años para sentirlo como lo hemos sentido nosotros.

jueves, 24 de junio de 2010

Etapa 5: Airexe (Ligonde) - Lestedo - Lugo - Palas del Rei

Esta va a ser una de las entradas más complicadas de escribir para hacerme entender perfectamente de todo lo que transcurre, quien no sepa nada me imagino que lo primero que se hace al entrar en el blog es ver las fotos y luego decidir si leer el rollo de todos los días o no, y efectivamente hay una foto de Belén en una camilla de un hospital y además está con una señora que para quien no la conozca se llama "nuestro ángel de la guarda".

Habíamos salido de la pensión dónde dormimos la noche anterior en Airexe, hacía un poquito de fresquito pero prometía ser un muy buen día, muchos descensos, animados con fuerzas y con la ilusión de que podría ser la última etapa.

Belén se pone la primera, generalmente iba yo el primero y ella detrás, tanto ascendiendo como descendiendo. Menos el primer día en ya un lejano domingo por la tarde cuando no podía seguirla las demás de las veces he ido yo marcando los tiempos.

Llevábamos apenas unos dos kilómetros por un paisaje lleno de pastos, llegamos a una cuesta abajo y empiezo a pensar que Belén va demasiado deprisa, pasa un segundo, tenemos tiempo de sobra y no hace falta cansarse, pasa un segundo, la miro y pienso en avisarla para que no corra tanto, pasa otro segundo, se acerca al final de la cuesta abajo y veo que la rueda de atrás la hace un feo, pasa medio segundo más, noto que va a perder el control, miro y veo que al otro lado de la curva hay un sembrado, un terreno que presumo blando, pienso que la caída ya es inevitable, pienso que nos va a retrasar un buen rato, pienso que quizá se haga más daño del que creo, pasa otro segundo, la veo chocarse contra la valla, la veo salir disparada por encima de la valla, la veo adelantar a la bicicleta, escucho caer, escucho el golpe de su cuerpo contra el suelo, pasa otro segundo.

Yo bajaba hasta entonces sin dar pedales pero empiezo a darlos para llegar hasta dónde se ha caído, hay una cuneta y Belén está un poco más abajo del terreno por lo que no se la ve, pero sin embargo se la oye, se la oye gritar y llamarme, salto de mi bici, la tiro sin cuidado y salto para abajo para llegar hasta donde se encuentra ella. La miro y pienso en el dolor que tiene que estar pasando, inmediatamente me viene a la cabeza que hemos terminado el camino, esto no es una simple caída o un golpecillo, incluso creo que tiene la pierna rota.

El muslo lo veo que tiene dos direcciones, tiene que estar partido seguro, además en el exterior del muslo derecho hay un agujero, con lo poco que me gusta la sangre y las heridas y veo un agujero por el que cabe perfectamente un dedo sin tocar las paredes, pero no sale ni una gota de sangre, tiene la bici encima de sus piernas, pero encima de la bici está el poste de la valla que no es de madera es de hormigón. Solo ha pasado un par de segundos desde que he llegado pero ya he visto casi todo lo que se tenía que ver.

Me acerco la acaricio la cara la digo que no se preocupe que todo terminará bien que yo siempre tengo suerte y que la vamos a tener ahora, la pido que no mire su pierna, puede gritar, llorar lo que quiera pero no quiero que vea su pierna no quiero que vea que la tiene partida como yo lo creo. Respiro hondo y empiezo a actuar.

Según todos los manuales de socorro lo primero es avisar, luego proteger y por último ayudar; vale pero el que escribió esto no tenía a su mujer aplastada y tirada en una cuneta, para mi lo primero es quitarla el peso de encima, mientras grito por si me oye alguien intento quitar el poste de hormigón de encima. Al tirar para arriba quien grita es Belén, la he debido de hacer daño pero no se con qué, paro miro y vuelvo a tirar para arriba, vuelve a gritar, vuelvo a mirar, pienso... ya lo veo, su pierna no está en el suelo, está sobre un alambre gordo de por lo menos 3 milímetros, oxidado y no veo los pinchos ni a derecha ni a izquierda de su pierna, como esté debajo me va a tocar quitárselos de la piel pero por suerte es un alambre sin pinchos, parece que empieza a llegar la suerte pero necesitamos mucha más.

Miro para arriba y aparece un peregrino con su mochila, subo la cuneta y le pido unos alicates porqué yo se que no llevo alicates, es extranjero pero me entiende y me ofrece una navajilla, ya lo estaba intentando yo con la mía más grande y fuerte y no se puede, llega otro peregrino más atrás y le grito para que me deje unos alicates, también es extranjero pero el primero habla con el segundo y me vuelven a ofrecer una navaja más pequeña aún, no tienen culpa pero pienso que si esa es toda la ayuda que pueden ofrecer están estorbando.

Cuando voy a volver con Belén veo que viene un coche, lo paro, me pongo en medio de la carretera y se baja una chica a la que pido los dichosos alicates, me dice con acento gallego que no tiene, y la pregunto que como es posible que no tenga unos alicates entre las herramientas del coche, pero al oirla hablar me doy cuenta que ella si sabe dónde estamos. Parece que ha pasado mucho tiempo pero no ha sido más de un minuto. La pido que llame a una ambulancia mientras yo me vuelvo con Belén.

Belén quiere ver su herida, y mientras aparecen otros dos peregrinos andando, uno me dice con acento francés que su amigo es médico, bien, esa es la suerte que necesitaba, le digo que baje y vea a Belén, mientras la pregunto a la chica por la ambulancia y me dice que no tiene cobertura, la digo que me lo tenía que haber dicho antes y la doy mi teléfono mientras marco al 112, la paso mi teléfono y la pido que sea ella quien explique dónde coño estamos, no se el nombre de ningún pueblo de alrededor, lo único que le podría decir yo es que estábamos en Galicia y por aproximarme un poco más que en algún tramo del Camino de Santiago. La dejo a la chica y me voy con Belén y el médico, nada más verle y eso que no le entendía me doy cuenta que ni médico ni leches, llega a la misma conclusión que yo de que tiene la pierna rota y algo tiene que me convence que no es ni ATS, ni el conserje del ambulatorio de su pueblo francés. Miro a la chica de arriba y la pregunto que si ha avisado a la ambulancia y según me dice que si, entonces veo que viene otro coche, subo corriendo y le paro para pedirle los dichosos alicates que nadie llevamos, tenemos suerte y es una furgoneta taller de reparación y tiene todo tipo de herramientas, me deja unos buenos alicates de corte y con ellos le doy dos tajos al alambre sobre el que apoya Belén su pierna.

Nada más hacer esto su pierna cae al suelo y por fin descansa, ya puedo retirar el poste de hormigón y después la bicicleta de encima suya, ahora está completamente libre, tumbada y descansando, con dolor pero descansando. En todo este nuevo rato no ha pasado más de otros dos minutos. Belén también está más relajada o por lo menos grita y llora mucho menos de lo que lo estaría haciendo yo, pienso que yo en su situación no haría falta llamar a la ambulancia por teléfono porque me estarían escuchando desde el pueblo que estuvieran.

Llega un momento en el que hay por lo menos 6 peregrinos y dos coches parados, ya pasan otros se asoman a ver el espectáculo y al ver tanta gente se van y pasan de largo.

Belén empieza a decirme que tiene frío y subo corriendo a las alforjas de la bici, las abro y saco una toalla para arroparla, no se por qué pero al decirme lo del frío me acuerdo de que esto siempre sale en los accidentes y en las películas, siempre que hay alguien herido tiene frío y en las películas me da la sensación de ser algo grave, no quiero que tenga frío, que la duela y que chille todo lo que quiera pero prefiero que tenga calor. Después de ponerla la toalla dice que sigue teniendo frío, y esta vez saco un saco de dormir lo bajo y se lo pongo sobre su cuerpo mientras la acaricio la cara.

Han pasado otros dos o tres minutos y antes de que el tiempo se vuelva desesperante aparece la ambulancia, se bajan dos chicos uno más joven y otro de mediana edad y les explico que abajo en la cuneta está Belén con, posiblemente, la pierna rota bajan y el "médico" francés intenta explicarles algo pero al hablar Belén y ver que es española le apartan y pasan de él, creo que todos tuvimos la misma percepción de que no era ni ayudante de veterinario, cogió su mochila y se largó, por lo menos nos sirvió para tranquilizarla y darla ánimos en esos primeros minutos hasta la llegada de los verdaderos médicos.

Subo otra vez al camino para dejarles trabajar a los chicos de la ambulancia que empiezan a subir y bajar con cosas, tipo camilla grande, camilla desmontable, esponjas para inmovilizar distintas partes del cuerpo, etc... cuando veo que al fondo viene otro coche, un coche rojo Renault Clio y que no puede pasar al estar la ambulancia en medio, pero lo que hace es que se aparta y se baja del coche una señora mayor, algo gordita y viene hacía nosotros.

Al llegar a nuestra altura y preguntar la digo que hay un accidente y que está todo controlado, mientras ella mira alrededor y ve las bicicletas tiradas, a los médicos, a Belén, a la gente y me pregunta que si estoy nervioso, no la estaba haciendo mucho caso y la verdad es que no estaba nervioso pero en esos casos hay que decir que si, no estaba bien decir que ya estoy tranquilo. Me dice tranquilo, ¿como te llamas?, pues tranquilo Paco que ya estoy aquí y soy "tu ángel de la guarda" dame un abrazo y dos besos que verás como no pasa nada.

No os importe leer esto dos veces por que es así, yo ante esta situación pienso que me ha tocado la loca del camino, que en todos los sitios hay alguien que no está bien y me ha tocado a mi. Me da un abrazo y me dice ¿estás más tranquilo? y la digo que todavía no y me vuelve a dar otro abrazo y otros dos besos, para que no se repita la situación la digo rápidamente que estoy mucho más tranquilo y me aparto mientras ella se va a su coche.

Veo que a Belén la han inmovilizado el cuello, también la pierna, que no sangra mucho y me comenta un enfermero que la pierna tiene pinta de no estar rota, si estuviera rota la hubiera dolido muchísimo más, hasta casi desmayarse, me piden ayuda para subir la camilla por la cuneta pero al final se las arreglan ellos, yo solo sujeto por detrás al conductor para que no resbale.

Llegamos a la parte trasera de la ambulancia y les digo que voy recogiendo a por las bicicletas y las mochilas para irnos, pero me dicen que ni de broma voy a subir las bicicletas a la ambulancia y las mochilas tampoco, me dejan un poco descolocado pero les explico por si no lo han notado que somos peregrinos, que nuestra casa está a más de 1.000 kilómetros de allí y que era todo lo que teníamos en este momento en la vida, que estaba toda nuestra ropa, nuestro todo, que no podía dejarlo allí, pero parecía que no pensaban ceder. Como a 40 metros había una casa les digo que se esperen a que llame a la casa y la deje a los vecinos de allí y que en algún momento vendría a por mis cosas y me dicen que allí no vive nadie.

A todo esto aparece la señora del coche rojo y me dice: tranquilo Paco, deja que se vayan, ya te he dicho que soy tu ángel de la guarda, yo te ayudo con todas las cosas y te acompaño al ambulatorio al que se lleven a tu mujer, ven, dame otro abrazo para que te tranquilices que no pasa nada.

En este momento mi opinión de la "loca del camino" empieza a cambiar, por las circunstancias la veo como un poco loca eso si, pero también como mi única solución. O acepto su ayuda o estoy más tirado que una colilla. La veo que se va al coche y me dice que la lleve la bici de Belén, cuando la miro veo que ya había bajado 4 o 5 maletas suyas, había echado los asientos del coche para atrás para hacer el maletero más grande y quería que metiera la bici encima de sus maletas. Me da un poco de apuro y la digo que quizá la manche con la grasa de la cadena sus cosas y me dice que no me preocupe y que la bici como no cabe en la parte trasera de su coche que la quite la rueda de delante, a todo esto miro y la ambulancia ya había hecho la maniobra de marcha atrás y se iba a algún sitio que yo desconocía con Belén dentro. Los peregrinos que estaban allí cotilleando empiezan a andar y empezamos a quedarnos solos la mujer del coche rojo y yo.

En este momento se identifica y me dice que se llama Elibel, que no me preocupe otra vez que es mi ángel de la guarda y me da otro abrazo. Solo me quedaba confiar en ella y la no es la loca del camino, es mi nueva amiga. Me explica que no cabemos los dos en su coche, que eche todo el peso en su coche y me quede solo con la bici para ir más rápido que pregunte por el ambulatorio y que cuando yo llegué allí estará ella con mi mujer que la digo que se llama Belén.

Según va el relato han pasado de 15 a 20 minutos desde la caída, estoy solo, sin Belén que no se en donde está, la bicicleta y las cosas en el coche de una desconocida y me dice que se va con todo lo que tengo, además de hacerse llamar "angel de la guarda", como para volverse loco. Pero algo me dice que puedo confiar en esta persona y la digo que estoy conforme con lo que me dice.

Aparece otra peregrina francesa y al ver que estamos recogiendo cosas del suelo y echándolas al coche se pone a ayudar, cuando terminamos arranca el Renault Clio rojo y desaparece. Según se va me doy cuenta que la peregrina no solo ha echado las alforjas y trastos al coche, también mi cartera con mi documentación, con todo mi dinero, con mi teléfono móvil, con todo, miro a mi alrededor y me doy cuenta que además de la ropa tengo mi bicicleta sin nada encima y la cámara de fotos colgada en el pecho. Nada y absolutamente nada más.

Me quedo un minuto reflexionando sobre lo que ha pasado, la situación en la que nos hemos encontrado, y aunque me apetece llorar no me salen lágrimas es una tristeza en el interior, un desasosiego de lo ocurrido, del giro que ha dado el día en un segundo.

Me subí a mi bicicleta y empecé a pedalear todo lo que podía en la dirección en la que se había ido la ambulancia y "mi ángel de la guarda". Voy preguntando y adelantando a los peregrinos que iban andando en el momento del accidente y continuando en la misma dirección hasta llegar a un sitio en el que había un albergue enorme, no se que me ha pasado pero voy sin frenos y casi me caído pero al final allí me indican dónde está el ambulatorio, y nada más llegar al ambulatorio veo a una ambulancia en la puerta preparada para irse y a "mi ángel de la guarda" agitando la mano para que la vea, me acero a él y me dice que necesito un abrazo para tranquilizarme, que no me preocupe que ya está todo bien y me explica toda la situación.

La situación es que me dice que Belén está en la ambulancia y se la llevan ya mismo al hospital de Lugo, que efectivamente no tiene nada roto, pero la tienen que mirar que no tenga alguna fisura o algo interno que no se vea, que no me preocupe que me despida de Belén y yo me quede allí para hablar con el médico me confirme la situación y luego ella me lleva a Lugo para ver a Belén. Ahora si que pienso que esta persona es más buena de lo que pudiera imaginar y tras despedirme de Belén que sale inmediatamente para Lugo y hablar con el médico que me confirma lo que me ha dicho Elibell, salimos hacía su coche.

Aquí me cuenta la situación, quién es ella, que hace y cual es el siguiente plan.

Resulta que ella hace el viaje con dos primas suyas, más una mujer mayor argentina que se han encontrado en el camino y que las tres según ella están bastante impedidas, entonces hacen etapas pequeñas sin peso, ella se adelanta con el coche, reserva habitación en hostales y pensiones y deja las mochilas de las 4, luego regresa andando para atrás hasta que las alcanza para una vez las cuatro juntas continuar el camino hasta el hotel, por lo tanto ella hace el camino dos veces andando más una en coche. En el momento del accidente me dice que iba a dejar las maletas en el hotel, (no recuerdo bien pero creo que no me coincide con la dirección que trae el coche pero me lo acepto), y que ya ha hablado con sus primas por teléfono para contarlas la situación. Que como yo no puedo subir en su coche me vaya con la bici hasta el nombre del hostal que me dice además que está en Palas del Rei y voy hasta allí con mi bici y ya con el teléfono, dinero y documentación que me da y me regaña por haberla dejado en su coche. Y allí nos esperamos para bajar todos los bártulos y poder irnos en coche los dos juntos al hospital de Lugo.

En este momento vuelvo a pensar que no se si tendrá alas de ángel o no, pero que me está haciendo un favor gigante no tengo dudas.

Llegamos los dos al hotel y lo primero que hace es pedir las dos habitaciones que tiene reservadas y pagarlas, una vez que las ha pagado le explica al dueño del hostal que necesita un sitio dónde dejar dos bicis por un tiempo y nos vamos a un edificio contiguo en el que están las habitaciones, dejamos las bicis en el pasillo y las maletas tanto de ella como las nuestras en la habitación, nos subimos en el coche y nos vamos a Lugo.

Al llegar a Lugo ninguno de los dos sabíamos en dónde estaba el hospital pero preguntamos, aparca el coche y llegamos a urgencias, preguntamos por Belén y la vemos que la van a pasar a hacerla unas radiografías, cuando sale hablamos con ella y nos explica que la han mirado y que no tiene nada de gravedad pero que la herida en la pierna en grande y profunda y que cabe el riesgo de sufrir una infección y que entonces si se convertiría en un problema médico importante. Por esto deciden los médicos no cerrar la herida con puntos y mejor dejarla abierta con un drenaje y bien vendado, la anestesian un poco la dan una pastilla calmante para el dolor y la dicen que ya se puede ir.

Yo exijo a la doctora un medio de transporte para Belén que la lleve a Alcázar, a Fuente el Sauz o a Santiago pero que allí no la podían dejar coja, tumbada en una camilla, anestesiada y buscándose la vida de esa forma, además por ser peregrinos deben desplazarte como mínimo al punto del accidente para que continúes con la peregrinación si estás dispuesto a ello. De esto me informó el médico del ambulatorio. Pero interviene Elibell para decirme que no me preocupe por nada ya que ella nos lleva a los dos a Palas del Rei donde tenemos las bicis y mochila y allí hablamos.

Cogemos una silla de ruedas llevamos a Belén hasta el coche y nos vamos para el hotel. Por el camino nos cuenta más sobre ella, sobre su familia, sus hijos, su estado, y vamos intimando hasta llegar a la habitación, en la habitación con todas sus cosas y también las nuestras la ofrezco como agradecimiento como mínimo invitarla a comer, ya eran sobre las 13:00h. de la tarde y era buena hora para comer, que mínimo después de todo lo que había hecho por nosotros, y también la digo que podemos comer todos juntos con sus primas y amiga.

Entonces para rematar nuestra sorpresa, para demostrar más si fuera necesario su forma de ser nos dice que ya había pensado ella en eso y que efectivamente era tarde y la hora de comer pero ella se tenía que ir con sus primas, y nos dice que ella trae en su mochila un jamón de jabugo buenísimo que ha partido en casa y envasado al vacío, no se si lo trae de Isla Cristina (Huelva) que es de dónde es o de Mérida (Badajoz) que es dónde vive, el caso es que abre una mochila y saca un paquete con medio kilo de jamón y me dice que como tengo que ir a por medicinas a la farmacia aproveche para comprar pan y hacernos un par de bocadillos, además nos dice que ella se iba ya andando al encuentro de sus primas, y que aprovecháramos también para ducharnos, cambiarnos y arreglarnos, que luego cuando regresara ella si estábamos nos veríamos pero si ya nos habíamos ido que no pasaba nada.

Imaginaros la situación hasta ahora. Recapitular un segundo que ya es impresionante, un pedazo de accidente que Belén no se mató de milagro, si el cable en vez de en su pierna la da en otra parte del cuerpo la podría haber partido en dos, la mujer esta que se identifica como un ángel de la guarda y gracias a ella no me siento solo, me ayuda con las bicis con los paquetes, y nos atiende en el ambulatorio, en el hospital y en el hotel, y ya para remate nos da hasta de comer y desaparece.

Hago lo que habíamos planeado, compro los antibióticos, las pastillas para el dolor, una barra de pan y un litro de zumo y comemos en la habitación, me ducho, me cambio y me quito la ropa de ciclista que aún llevaba, me pongo más cómodo y reparto todas nuestras pertenencias en vez de un par de alforjas para mi y un par para Belén como las teníamos hasta ahora, las reparto en un par de alforjas para los dos con lo más importante y limpio, y un par de alforjas con cosas de los dos con ropa sucia y ropa de ciclista, y con solo el primer par de alforjas bajo al otro edificio con Belén dónde está la recepción del hostal.

Allí me pongo a hablar con el dueño de la pensión nos saluda y aparece con su mujer y nos dice que lo han estado hablando entre los dos y que después de lo que habíamos pasado, del golpe, del accidente, del susto, de todo el día que llevábamos no nos podía cobrar la habitación y extiende la mano para devolverme 70 euros que corresponden a las dos habitaciones que había pagado Elibel.

Fue durante muy poco tiempo, décimas de segundo, no llegó casi ni a cuajar la idea en la cabeza, pero por una minúscula fracción de escaso tiempo llegué a pensar que de verdad Elibel era un ángel. ¿sería posible que ese hombre no viera a Elibel? ¿Qué como en las películas de fantasmas, vampiros o cualquier otra cosa solo el protagonista vea al ángel? ¿Ese hombre no había visto a Elibel o no se acordaba de ella? Al hacerme esta última pregunta recapacite en la tontería que llegué a pensar y me di cuenta que con los nervios lo que ocurría es que no se acordaba de ella y le expliqué que lo que realmente había sucedido y quienes éramos nosotros y que hacíamos allí.

Cuando creo que lo comprendió me dijo que después de la aventura del día y lo que había hecho Elibell por nosotros que le pidieramos lo que fuera que él también quería ayudarnos y lo que se me ocurrió, y en realidad estaba pensando desde que me duché, fue en que me llamara a un servicio taxi para mochilas y bicicletas que tanto había criticado en los días anteriores para que nos llevaran las bicicletas a algún sitio. Tenía que llevar en brazos mi bici, una bici rota, 2 pares de alforjas y una mujer coja, necesitaba ayuda. El problema era dónde mandarlo y cuando, yo sabía, por qué lo había leído antes de salir, que había empresas especializadas que se dedicaban a llevar las bicis de Santiago a casa, por lo que le pedí que me las llevaran a Santiago y al llamar me dijeron que las dejarían en el seminario menor, por lo visto es un albergue gigante al que van muchos de los peregrinos cuando llegan a Santiago, le pagué las dos bicis y un par de alforjas y salimos de allí Belén y yo con el otro par de alforjas dirección al autobús que nos llevaba a Santiago.

Del viaje a Santiago ya contaré el la siguiente etapa que sirve de conclusión, pero añadir para terminar la historia que por la tarde en la plaza de la catedral vi a un chico dando vueltas con una bicicleta y unas alforjas con publicidad de una agencia de transporte, le paré y le expliqué (con menos detalles que aquí) lo que nos había pasado y que necesitaba a alguien que fuera al seminario menor a recoger nuestras bicicletas y de allí mandarlas a casa, en este caso a mi trabajo, me dijo que no había ningún problema y que nos ayudaría todo lo que pudiera. Como no me cabía otra posibilidad más que confiar en otro desconocido le pagué la factura y nos volvimos al albergue privado en el que habíamos reservado habitación para dos noche.

Por ahora teníamos dos bicicletas, más un par de alforjas, 2 pares de botas, cascos, etc. en un pueblo que tenía que recoger alguien, llevar a otro sitio y que otra persona las recogiera y las mandara a Alcázar, esto todo pagado y sin conocer a nadie. Después del día que habíamos tenido solo podía salir bien, y la pena estoy pensando ahora al escribir esto es que este día no jugara una primitiva por que creo que hubiera sido el día que nos tocaba seguro.

miércoles, 23 de junio de 2010

Etapa 4: San Cristovo do Real (Samos) - Airexe (Ligonde)

La etapa de hoy se presentaba como una etapa cómoda, después de haber pasado Foncebadón y O Cebreiro ya no nos quedaba ningún puerto grande.

Habíamos elegido el camino creo que más bonito aunque hacíamos 4 o 5 kilómetros más, paramos a desayunar en Samoa y continuamos hasta Sarria.

A la salida de Sarria está el punto kilométrico 100 a Santiago y por lo tanto es un punto de comienzo para muchos peregrinos que van andando en busca de La Compostela, casi que se lo pueden hacer perfectamente en un fin de semana y no entreteniéndose mucho vuelven con su premio, además de este tipo de peregrinos que ahora no creo que realmente lo sean también están los peregrinos que tienen algún problema físico o por la edad y con estos 100 kilómetros hacen mucha más peregrinación que algunos que vimos por allí que se hacían 150 kilómetros en bici en un solo día, eran deportistas profesionales.

Al llegar a Sarria estuve como loco buscando un supermercado o tienda en la que me vendieran isostar en polvo, me había vuelto adicto, era mi droga anti agujetas.

Desde el primer día, en realidad solo dos días antes pero me parecía una barbaridad de tiempo atrás debido a la de cosas que habían pasado y sitios en los que habíamos estado, cada día tenía un poco más de fuerzas que el anterior, tenía un dolor intenso en la rodilla derecha cuando andaba que en realidad me duró hasta 4 días después de terminar el camino pero lo veía más como un dolor por el movimiento de la pierna al montar que por el cansancio en sí. Iba de tienda en tienda preguntando y en ninguna lo tenían, como mucho me ofrecían Acuarios y los que más se aproximaban era Isostar pero en líquido, yo lo quería en polvo para hacerme yo mi composición y no tener que cargar con una garrafa de 5 litros que nos bebíamos al día entre los dos.

A la salida de Sarria tomamos el camino y me dí cuenta que no había sido consciente hasta ahora de que llevábamos un montón de kilómetros sin pisar un camino, estábamos haciendo el camino de las bicicleta que va principalmente por carreteras secundarias, y eso que yo no tenía ninguna guía de esto, solo llevaba una del camino andando con etapas más cortas y otro recorrido. No me di cuenta porqué en la mayoría de las ocasiones el camino es el mismo, íbamos andando y siempre nos encontrábamos con alguna mochila en la espalda. Pero ahora fui consciente de que llevábamos mucho tiempo sin andar por un autentico camino y al llegar a uno lo noté.

Lo noté por las piedras que hacían que la bicicleta parecía que se iba a partir en dos, las alforjas votaban sobre la bici, y las cosas de la cesta parecía que tenían vida propia, llegamos a un punto en el que había que atravesar un río por unas tablas y tuvimos que cruzar las bicis en hombros. Allí vimos a muchos más peregrinos de los que habíamos visto hasta ahora, a gente que hacía el camino con perros, y a grupos más numerosos, efectivamente se notaba que ya estábamos dentro de los 100 últimos kilómetros.

El timbre de la bici de Belén nos fue útil para avisar a los peregrinos que se fueran apartando, eso cuando el camino era cuesta abajo claro.

Belén me pidió que no pasáramos por más caminos de este tipo ya que bastante duro estaba siendo todo como para encimar complicarlo nosotros más. Eran caminos que los iban a disfrutar mucho más los ciclistas que hacen descensos con montañas, y cosas de estas de frikis de las bicicletas pero para nosotros una buena carretera bien asfaltada nos iba mejor.

Los arcenes de las carreteras del camino son anchos, no era tan peligroso como se pudiera pensan circular por la carretera y además el tráfico era prácticamente inexistente, ni coches ni camiones ni nada.

Otro de los aciertos, y en esta ocasión por recomendación a Belén de su prima, fue llevarnos guantes para la bici, cuando me lo dijo yo pensaba que eran un capricho de ciclista super equipado, nos estaba saliendo el camino por lo mismo que 10 días en el Caribe en un todo incluido pero en una de las muchas visitas a Decathlon nos compramos un par cada uno, junto a llevar botas de senderismo, llevar isostar en polvo y no llevar la tienda de campaña, uno de los tres grandes aciertos.

El día iba avanzando y eso de ir por caminos y tener que bajarnos de la bici para subir pequeñas cuestas cuando con el entrenamiento forzado que estábamos teniendo podíamos subirlas perfectamente nos retrasa y cansaba más. Ahora ya queríamos ir siempre subidos en la bici, se avanzaba mucho más, mucho más rápido y mucho menos cansado que empujando la dichosa bicicleta a la que ya la estaba cogiendo manía.

El tener que ir por caminos nos estaba estropeando una etapa que en un principio sobre el papel se me antojaba casi un paseo. Finalmente hicimos lo que quería Belén y nos volvimos a la carretera.

Aquí en la carretera volvimos a avanzar deprisa, además salimos en un momento que íbamos cuesta abajo y volvimos a coger velocidades de infarto, esta foto es atravesando el río Miño, bajábamos a toda velocidad por una montaña y veíamos el río abajo, lo cruzábamos por este puente y volvíamos a subir otra montaña igual que la del fondo que ya pude subírmela por primera vez del tirón sin poner los pies en el suelo ni una sola vez.

He mirado en internet en google maps el recorrido que hemos hecho y en este punto se ve el río seco, que lástima y diferencia a mejor en este caso, era un paisaje muy bonito y ver las fotos en internet con el río seco parece otro sitio.

Llegamos a Portomarín que es la población principal por la que pasa el río Miño. Había leído que cuando construyeron hacía muchos años un embalse habían desplazado el pueblo a otro lugar, al sitio dónde se encuentra ahora, desmontando los edificios importantes y volviendo a montarlos piedra a piedra. En esta foto que está Belén sobre un puente no se ve entera, ya se verá en el vídeo con todas las fotos, pero es un puente a medias, sube pero por el otro lado no hay bajada, se ve claramente que ha sido puesto aquí de una forma un poco artificial.

Era pronto para comer, además habíamos parado a comernos un bocadillo hacía una hora y decidimos continuar. Belén creo que hubiera preferido descansar un poco pero no se por qué estábamos avanzando menos de lo que yo creía.

Esta decisión nos mató. Resulta que a la salida de Portomarín las indicaciones apuntaban por un cruce a un camino y como además de la flecha amarilla y típica concha indicativa del camino había un peregrino en bici dibujado pensé que iba a ser un buen camino. Aquí me equivoqué de todas por todas, nada más empezar llevaríamos unos 200 metros Belén me dijo de darnos la vuelta, estábamos subiendo una cuesta llena de moscas, vegetación, piedras y muy empinada, yo la decía que para no retroceder esos 200 metros siguieramos y que sería el último camino, pero el resultado es que no terminaba nunca.

Este camino a las 14:30h. sin comer desde el almuerzo de las 12:00h., con el calor, con las moscas, terminó por hacer que sacáramos las esterillas, tiramos las bicis y nos intentamos dormir un rato en mitad del campo, mucha gente hacía noche en Portomarín pero para ir en bici sería muy poco, además nos quedaba poco margen, máximo un día y medio para llegar a Santiago o dos días si pasábamos de ver la ciudad en condiciones. Teníamos que avanzar fuera como fuese.

Me acordé y lo comenté con Belén una conversación que tuvimos el día anterior subiendo el puerto de Cebreiro, en la conversación la decía que no entendía cuando la gente me decía que lo mismo lo conseguía por cabezón, que la gente con la que había hablado sobre esto no había hecho nadie el camino y que no iban a saber valorar el esfuerzo, que en algunas ocasiones rozaba lo sobrehumano, y que por el hecho de ser chico no significa que pueda más que Belén, ni por el hecho de ir en bicicleta que sea más fácil que andando, que había que estar a las 12:00h. de la mañana bajo el sol con los brazos quemados por el sol, las piernas quemadas de cansancio, la rodilla quemada de desgaste, psicológicamente quemado de ver los 3 kilómetros que habíamos avanzado en toda una hora, que si lo conseguíamos iba a quedar como algo normal pero si no lo conseguíamos siempre quedaría la duda de por qué algo tan fácil no lo habíamos hecho. Después de esto la dije que estaba hasta las narices de quejarme y de no poder y que si de Portomarín solo salían cuestas ibamos a pedalear hasta que se terminara la última cuesta. No quería dormir en un sitio y que por la mañana siguiente empezar subiendo, que nada más empezar ya íbamos a rendirnos, teníamos que empezar desde un alto, para por la mañana siguiente ir ganando terreno al tiempo, ir a más y no a menos.

Empezamos a subir cuestas por tramos y poco a poco íbamos viendo como ascendíamos, la dije a Belén que ahora comprendía lo que decían que lo iba a conseguir por cabezón, pues si, será por cabezón o por narices o por lo que sea pero íbamos a llegar a Santiago si o si, luego quien quiera que lo iguale y llegue a Santiago con el mismo entrenamiento que nosotros, con las mismas bicis semi rotas, a Belén no la funcionaba el plato pequeño, el de las subidas, y aún eso despacio íbamos avanzando, cada 50 metros lineales había un repecho dónde la esperaba, cuando nos dimos cuenta que ya estábamos arriba miramos abajo y nos pareció que Portomarín estaba muy, muy abajo.

Distancia recorrida: 56.26 km.
Velocidad máxima: 52.3 km/h.
Velocidad media: 11.3 km/h.
Tiempo pedaleando: 4:49 horas.

Llegó un momento en el que se ocultó un poco el sol por lo que llegamos a sentir hasta fresco o por lo menos menos agobio, estábamos en la cima y no se veían grandes montañas alrededor todo lo contrario solo veíamos valles, y no se el motivo hipermotivados continuamos con una carretera comarcal sin tráfico que podíamos ir en paralelo hablando precisamente lo que llevaba echando de menos desde que comenzamos, poder pedalear en paralelo compartiendo las sensaciones del viaje, se me pasó el cansancio el cabreo y la rabia se convirtió en ganas de seguir y no parar hasta Santiago. Y lo mejor es que Belén estaba más o menos igual, de estar los dos tirados sin fuerzas a querer continuar. Estábamos ya en Hospital de la Cruz y habíamos subido los 300 metros más agotadores del camino, más que los dos puertos por la hora, el calor y el cansancio acumulado.

Pensamos en seguir y seguir, yo la noche anterior había leído en una guía que había una aldea muy pequeña que se llamaba Airexe en el que servían un pulpo ríquisimo, teníamos fuerza para seguir a Palas del Rei además cuesta abajo pero la idea del pulpo rico, la idea de que habíamos arreglado la etapa y que todo lo que nos quedaba hasta Santiago era prácticamente cuesta abajo y que era tardísimo nos hizo quedarnos en este pueblo.

Quizá fue la peor idea y lo que originó lo que pasaría al día siguiente, ya que la cena fue regular, no tenían pulpo, no me pareció el sitio más limpio, el albergue era muy pequeño y con pocas plazas y solo había para uno, al final nos fuimos a uno privado y dormimos en una habitación solos.

Era la noche de San Juan y esperaba yo algo especial, algo de fiesta, fuego, una queimada pero parece que estábamos todos cansados y a las 22:00h. ya no había nadie en la calle, cada uno durmiendo en donde pudo, incluso por la mañana vimos a un peregrino que se había quedado a dormir en la calle arropado con su saco por no tener plaza en el albergue municipal.

Para mañana tenía claro que si apretábamos un poco llegábamos a Santiago y si no queríamos sobre esforzarnos podríamos dejar 20 kilómetros para el viernes por la mañana y a las 12:00h. estar en la plaza del Obradoiro abrazándonos por el reto superado, con mucho esfuerzo pero superado.