domingo, 24 de marzo de 2013

Paseo y geocaching en La Atalaya de Ciudad Real.


Hoy volvemos a juntarnos los 4 para hacer una ruta de senderismo y la amenizamos con unos caches en la provincia.

Estaba anunciado que llovería en casi todos los sitios y además mucho, y todo iba a estar embarrado pero mirando en Ciudad Real capital vimos que apenas llovía, nos llovió solo 5 minutos en toda la ruta, y además buscábamos 4 o 5 caches que eran relativamente nuevos.

Paula quería ir a una procesión o algo así de domingo de ramos, pero ya se había librado muchas veces de andar y para escuchar mentiras ya se las cuento yo. Marcos tenía aún los puntos de la operación en el talón, se los tenían que haber quitado el jueves pero se lo retrasaron para el lunes pero estaba seguro que podía andar, si corre en el colegio y juega en el patio también puede andar en el campo.

La ruta empezaba en en parque de La Atalaya. Esta palabra que es el nombre de un parque de Ciudad Real la conocía como elevación, montaña desde la que se tiene una visión amplia del terreno, y buscando también se refiere torre de vigilancia y es que es precisamente eso.

Situado a solo 3 kilómetros de Ciudad Real está esta elevación tipo a La Sierra de Herencia pero más preparada para uso deportivo y de esparcimiento, un parque más natural o salvaje pero atravesado por unos 5 kilómetros de caminos, alguna carretera, aparcamiento para coches y muchísimos senderos.

Tiene una elevación de unos 90 metros sobre la ciudad y desde arriba se ve al Sur Ciudad Real y al norte el embalse del Vicario, es utilizado por corredores, senderistas, ciclistas, y según me han dicho también para descenso en coche, una carrera de coches para bajar desde la cima de las antenas hasta la base.

En la parte más alta hay 10 mástiles, unos más grande que otros, con antenas y parabólicas de todos los tipos, radio y TV, también cuenta con el depósito antiguo de agua y también el moderno que abastece a Ciudad Real y en otro lado un sanatorio mental.

Pues en este bonito y cercano sitio para una capital empezamos la ruta para buscar 3 caches que en poco tiempo encontramos, tres caches que cumplieron con la misión principal de enseñarnos un lugar que nos gustó pero los caches eran tuppers pequeños, sin lápiz para logear la visita y muy chiquitillos para el sitio grande donde están.

Se podrían utilizar por estar cerca de una capital pero a su vez retirado de mirones para introducir a niños en el juego, intercambiar cosillas y animarlos a andar.

Hasta aquí nos hizo un buen día y como habíamos andado poco propuse ir andando hasta un puente que cruza el embalse de El Vicario que fue puente ferroviario y hoy es un puente de hierro curioso de visitar pero con otro paralelo moderno utilizado por el AVE.

Al dirigirnos allí nos empezó a llover y cada vez más fuerte hasta que sacamos los chubasqueros mientras nos metíamos debajo de un árbol, pero al ponernos los chubasqueros y empezar a andar dejó de llover y ya no cayó ni una gota en todo el día. La lluvia del día se redujo a solo 5 o 10 minutos de toda la caminata.

Para llegar al Puente de Hierro pasamos por una carretera en obras, obras paradas y abandonas desde hace años. Una carretera que pasa por detrás del campo de golf y que según me han dicho debía ser uno de los accesos a un complejo de Casinos que se habló hace unos años que se iba a hacer en Ciudad Real, antes que el Eurovegas de Madrid, aquella época en la que primero se construía y luego se pensaba si servía para algo o no.

Cruzamos unas zanjas de obras de canalizaciones de agua, alcantarillado, cables, y de todo que formaba una infraestructura en la zona que seguro que no es barato de construir. Ahora es solo zona de madrigueras de conejos, un montón de conejos que corrían por delante nuestro y que disfrutaron Paula y Marcos. Hasta cuando se encontraron con el esqueleto que les dije y espero que así fuera de un conejo.

El embalse estaba lleno de agua y cruzar el puente daba un poco de miedo por la cantidad de aire que hacía. Paula se ponía a saltar sobre las planchas de hierro y Marcos se sujetaba el sombrero para que no se le volara. Yo ya había cruzado puentes similares en otros sitios, en el Manzanares cerca de la M40, en el Jarama a la altura de Morata, y con los niños también en el Jarama a la altura de Rivas. Aun esto estuvo bien conocer otro, ya casi podemos hacer una colección de puentes de hierro.

El regreso fue duro para Paula. Marcos como siempre iba muy bien, pero a Paula se le hizo duro, y la parada para comer no le sirvió, y luego al regresar a La Atalaya y decidir que teníamos que visitar las antenas no la animaron, ni tampoco que en lo alto hubiera una especie de santuario con una imagen en la que Marcos se puso a hacer que rezaba aunque dice que no sabe.

Nos dimos cuenta que solo había llovido 5 minutos pero no se habían quitado el chubasquero en toda la ruta, hizo un poco de aire pero tampoco frío, al final fue un buen día para andar.

A terminar Paula después de todos los días que no ha salido estaba muy cansada, aunque después en Alcázar salió a jugar con sus amigas por lo que me hace dudar del cansancio, Marcos genial, si pudiera se podría hacer casi la ruta a pie de El Soplao, y Belén que terminó bien al llegar a casa el espolón la estaba doliendo tanto que estaba cojeando.

Alguno se sorprende que pueda andar tanto con un espolón que no se le termina de curar. No se si al final la ruta de El Soplao la podremos hacer juntos, pero los entrenamientos y los juegos ahí quedan.

Hemos conocido otro sitio de la Comunidad y Provincia recomendable para visitar y no hemos estado parados este fin de semana. En Semana Santa posiblemente nos tomemos el último descanso antes de andar de verdad para prepararnos para el reto de este año.

2 comentarios:

Kyek dijo...

Buena ruta de geocaching, fuisteis tentando la suerte, yo estuve en Ruidera y empezando por el mirador de la cruz se puso a llover y a casita >.<

Hay que volver :D

Francisco Belinchón Zaballos dijo...

Posiblemente y hasta que terminemos con el reto de andar los 44 kilómetros por montaña en el Soplao dejemos de hacer rutas "cortas" y entreteniéndonos con geocaching que nos tenemos que poner fuertes y nos estamos dejando... pero para junio tenemos que dar una buena batida de caches manchegos y de donde sea.

Ahora tengo ganas de ir también a ver los Ojos del Guadiana que lo mismo se pasan otros 80 años hasta que se vuelvan a ver, en cuanto deje de llover quiero andar un poco por ahí, mientras miraré el tiempo y nos repartiremos entre aquí y Madrid dependiendo de en donde llueva menos.

Los caches sencillos en Ruidera son "El Mirador" y "Los tipis manchegos", el más complicado "El Hundimiento" en TV esta mañana lo he visto que dudo que exista ya con la cantidad de agua que cae, debe estar el tupper ya en Peñarroya, y por original "El Pozo", bueno cualquiera de Ruidera si no llueve.