sábado, 31 de marzo de 2012

Entrenando en el repetidor de Herencia

   Cada vez que veo que la gente puede salir entre semana para entrenar o simplemente para dar una vuelta en bici, me da mucha envidia, pero a la vez, me entra el estress, ya que veo que la gente puede salir y yo solamente me tengo que conformar con las salidas del Domingo y me da la impresión de que no avanzo con el entrenemiento de cara a  la prueba del Infierno Cantabro, "el soplao" que cada vez  esta más cerca.

   Tengo claro que desde que empecé a montar en bici hasta ahora, la diferencia a sido mucha, pero creo, que es poca mejoría para el soplao, nuestras rutas las estamos planteando de una forma diferente a los demás ya que nosotros somos de los que pensamos que llegaremos a terminar el soplao, pero muy tarde, a nuestro ritmo. Nuestros entrenamientos los estamos enfocado de cara a estar muchas horas encima de la bici, queremos coger mucho fondo y creo que vamos bien encaminados, pero, en el Soplao lo que abunda es el desnivel acumulado y para estar preparados tenemos que ir metiéndonos rutas con más desnivel.

   Como los Domingos los tenemos reservados para la rutas grandes, solamente me quedan los Sábados por la tarde para entrenar por libre, aunque no me gusta mucho meterme mucha caña los Sábados, ya que si lo hago para el Domingo el esfuerzo hecho el Sábado me pasa factura,  pero no me queda otra, el soplao esta cerca, muy cerca.

   Así que este Sábado y después de comer, cogí la furgoneta para no tener que andar montando la baca en el coche y me fui al repetidor de Herencia para subirlo un mínimo de dos veces.

  Dos veces, primero para no desgastar mucho de cara al día siguiente, y segundo por que había quedado con Paco para organizar las rutas de cara a Semana Santa.

   Comencé al subir a un ritmo bueno, a mitad de altura me encontré con Miguel Ángel que bajaba con el coche, había repetido la operación de subir y bajar 6 veces, ¡menuda maquina!, me dejo por los suelos.  Nos despedimos y seguí subiendo a mi ritmo, una vez arriba y sin descansar hice la primera bajada, entre otras cosas también iba experimentando con la Gopro para grabar desde ángulos distintos y no quería ir muy deprisa por si la cámara se caía al suelo, pero, pude comprobar que la cámara va muy bien sujeta y no se movía nada, así que bajé como siempre lo suelo hacer, sin miedo.

    La segunda subida me costó algo más, había comido mucho en la comida y ahora lo estaba pagando, pero conseguí subir sin problemas.  En otra ocasión subí al repetidor 4 veces seguidas y no recordaba que me costara tanto como en esta segunda subida.

   Al terminar, una vez recogido todo y de camino a casa, pensé en que tendré que volver en más ocasiones para subir y bajar tantas veces como pueda para fortalecerme algo más para las subidas y preparar el "coco" que también es muy importante de cara al Soplao.

1 comentario:

Francisco Belinchón Zaballos dijo...

Espero que el empezar a escribir no signifique que abandonas los vídeos, que mis compañeros están deseando ver como me caigo en el agua, como se nos parte el carro en Gandía, etc...