domingo, 12 de mayo de 2013

Peñalara. Senderismo y Geocachig.

Para hoy ultimo fin de semana antes de la gran ruta de Los 10.000 del Soplao queríamos hacer una ruta juntos pero sin forzar demasiado pensando en que ya habíamos andado suficiente y no queríamos ir lesionados.

Precisamente el año pasado el fin de semana anterior a la misma prueba que hice en bicicleta de montaña me caí bajando las zetas de La Pedriza, mi primera y única caída a 6 días del gran reto. Belén con el espolón en el talón izquierdo y yo con los problemas de tobillos pensamos en no salir o hacer una ruta asequible.

Finalmente Belén se quedó en casa y yo me fui con el abuelo y el tío Jaime a hacer una ruta que él conocía y que no hacía falta ni GPS, una de las pocas rutas que no me he tenido que encargar de organizar, en los últimos 3 años he estado pensando en sitios a donde ir el 90% de las veces y esto es un descanso.

La ruta es una circular y subida al Pico de Peñalara, la cumbre más alta de la Comunidad de Madrid, por encima de Cumbre de Guarramillas (Bola del Mundo), Maliciosa, etc... en más de 200 metros. Aunque no sabía el recorrido me llevé en el GPS todas las coordenadas de los caches escondidos por la zona, quizá nos diera tiempo a buscar algún tesoro en el campo.

Este sitio no lo conocía, o mejor no lo recordaba ya que hacía más de 30 años que no llegaba aquí, y es tan bonito y espectacular como la cara Sur de la Sierra de Guadarrama. Antes de llegar ya iba pensando en los problemas, primero me había dejado mi sombrero y llevaba el de Belén, segundo iba de manga corta y pantalones cortos y hacía bastante frío y en la cumbre se veía algo de nieve, luego fue mucha más nieve.

Al bajarme del coche y ver a todos los senderistas preparados me sentí menos que un dominguero, y no es que no lo seamos pero ya tenemos cosas, experiencias y preparación como para parecer algo más.

Normalmente cuando hacemos rutas solos vamos a sitios con los que no nos cruzamos con nadie, vamos campo a través, sin senderos en muchos tramos, en sitios en los que no hay indicaciones ni nada marcado, vamos siguiendo una línea recta, un cortafuegos, un arroyo, lo que sea para llegar a un punto y luego marcha atrás si es posible por otro camino igual de complicado. Pues aquí era todo lo contrario, íbamos casi en ruta con muchísima gente, por caminos perfectamente señalizados, con indicaciones, y en algunos tramos hasta con vayas para no caerse o salirse del recorrido.

Lo bueno es que quería experimentar dos cosas y las dos cosas fueron positivas, una llevar una mochila pequeña con poco peso, llevaba el agua justa para mi, un litro, sin cosas para geocaching ni accesorios, linterna, prismáticos, alicates, juguetes,... comida la justa para la ruta y sin ropa de cambio más que unos calcetines ya que la segunda prueba era cambiar las botas de montaña por unas sandalias de campo que ya había usado en un paseo por Alcázar y aunque fue bien quería verme con ellas en una ruta algo más larga y complicada.

Tuvimos la suerte del día que nos hizo, sin nubes y con el Sol siempre calentando, así el viento y el frío no se notaba y andando pronto entramos en calor, a los demás les sobraba la ropa que llevaban de abrigo y yo iba perfecto salvo cuando paramos a comer o cuando me caí metiendo la pierna en un lago helado.

La mitad de las personas que veíamos hacían una ruta corta que consiste en llegar a la Laguna de Peñalara, son pocos kilómetros e iban algunas familias con niños pequeños, y la otra mitad de personas llegaban como nosotros hasta la laguna de los Pájaros, que está más alejada y hay que ascender más. Desde allí muchos se daban la vuelta y solo algunos hacían el ascenso final por nieve hasta el geodésico de Peñalara.

A Marcos le hubiera encantado esta ruta, pero insistieron en que era peligrosa y que le dejara descansar, luego allí Marcos hubiera disfrutado como siempre, yo también de verle subir y escalar, y el abuelo habría sufrido como siempre de verle cerca de los precipicios y saltando por las piedras.

El primer cache lo encontramos fácilmente, separado unos 10 metros del camino de ascenso a la zona de las lagunillas, escondido correctamente pero sin que hiciera falta perder mucho tiempo encontramos el tupper más roñoso de todos los que he visto hasta ahora, con la libreta de apuntar, una pulsera de cuerdas y dos piedras, hay que ser sumamente cutre para meter una piedra como tesoro. Dejé una moneda de Paula de recuerdo de Alcázar de San Juan para el siguiente visitante y nos fuimos.

La zona de las lagunillas son preciosas, un paisaje con varias cascadas o chorreras llenas de musgo, protegidas por vallas para no pisar en las plantas y anfibios del sitio y desde aquí ascendimos y pisamos por primera vez nieve. En contra de lo que pensaba la nieve no se me metía por los agujeros de las chanclas o por lo menos no me mojaba ni el calcetín ni el pie, perfecto. Cuando llegamos a la zona de la Laguna de los Pájaros había dos grupos de 2 personas tomando el Sol relajadamente con las increíbles vistas de todo el parque natural.

Mientras mi padre miraba a la cima final diciendo que era imposible subir allí y que él no iba a poder yo me acerqué a hacer unas fotos y meter la cámara dentro del agua y grabar el hielo flotando por el agua, en un descuido el hielo se rompió y me hundí hasta por encima de la rodilla en el hielo, sacando rápidamente el pie. Les dije que teníamos que empezar a andar ya para no enfriarme y perder temperatura, hacía tanto calor que en 5 minutos tenía el calcetín seco, la zapatilla y la pierna caliente.

Desde aquí empezaba un fuerte ascenso también por nieve en el llamado Collado de los Claveles. Es una zona relativamente peligrosa, depende del tiempo, la nieve la torpeza de cada uno, pero en definitiva es un paso de unos dos metros de ancho sobre grandes piedras que ves según la dirección que nosotros llevábamos a la derecha un caída grande y Segovia y pueblos de alrededor y a la izquierda otra caída quizá con más pendiente y la cara Norte de la Sierra de Guadarrama de la Comunidad de Madrid, es la frontera entre Madrid y Segovia.

Aquí mi padre lo pasó algo peor por el vértigo que tiene a las alturas, y un par de pendientes tenías que clavar bien las puntas de las botas y utilizar las pisadas de otros a modo de escalera además de subir agachados para no caerte para atrás.

Cuando llegamos al vertice geodésico, la cima real de Peñalara, había más gente, pero muchos había venido por la cara Oeste que es mucho más fácil, es un camino como una pista ancha con una subida larga pero constante, sin saltos, sin piedras, con algo menos de nieve, y luego volvían a bajar por el mismo sitio, nosotros subimos por el más difícil y bajamos por este para hacer la ruta circular. Creo que hacer la circular en sentido contrario a como la hicimos dificulta algo más la ruta, como la hicimos es más "fácil" subir que bajar.

Respecto a los caches, sigo sin verlo como lo ven otros, cuando vas a esconder algo en un sitio muy transitado, un parque urbano, una ciudad, algo que se llegue fácilmente en coche, tren, o bicicleta se puede esconder mucho y bien y dificultar que se encuentre, además de poner tesoros pequeños y bien camuflados, pero no entiendo que de los 8 caches que podría haber encontrado solo encontramos el primero, unos porque íbamos andando y se me pasó mirar el GPS, otro porque estaba enterrado en nieve, pero otros varios es que después de mirar por todos los lados no vimos nada, ellos seguían andando y yo perdía 5 minutos buscando debajo de todos los sitios, según el GPS estaba encima del escondite y yo no veía nada, vaya ruina, claro que pensando en lo que encontramos en el primero, un par de piedras... pero después de hacer una ruta de 15 kilómetros para encontrar todos, después de ascender más de 700 metros positivos, después de dedicar 5 horas a andar que vaya un listo y esconda un tupper con 4 chorradas como si le fuera la vida en ellos tampoco lo veo normal.

Iba a dejar varias cosas curiosas y divertidas de encontrar, pero el siguiente se las pierde y me las quedo para otra ocasión. El objetivo de descubrir un sitio nuevo, de disfrutar de la ruta, del paisaje, de la compañía, etc, estaba conseguido así que se quede el tupper el listo que tan bien los esconde y ya buscaremos en otro sitio. Quizá sea por la nieve y por este motivo no encontrara ninguno más, el único que encontramos estaba antes de llegar a la zona de nieve, espero que esta sea la explicación y que sin nieve sea más fácil de encontrar.

Cuando llegamos al coche mis sensaciones eran perfectas, con la ropa, con la ruta, con las zapatillas, con las piernas, claro que era algo menos de la mitad de lo que había que hacer en El Soplao en una semana, Belén no vino para descansar y no fastidiarse más el pie, mi padre terminó cansado, bien pero no para hacer otra vez toda la vuelta y en el mismo tiempo, y Jaime también terminó bien, no se si para repetir la vuelta pero contento.

En una semana nos vamos a Cabezón de la Sal, por las previsiones meteorológicas hemos descartado a Marcos, él quiere hacer la ruta pero no creo que sea el mejor escenario para demostrar su capacidad. No tengo claro que seamos capaces de terminar la ruta, no es lo mismo 15 kilómetros que 45, no es lo mismo ascender 700 metros que 2.000 metros,... hasta ahora cuando nos hemos aproximado a estas distancias o metros hemos estado andando casi 10 horas y terminado arrastrando los pies con dolores en todos los sitios.

2 comentarios:

Chuss dijo...

Independientemente del resto del artículo, creo que tus comentarios
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"...pero después de hacer una ruta de 15 kilómetros para encontrar todos, después de ascender más de 700 metros positivos, después de dedicar 5 horas a andar que vaya un listo y esconda un tupper con 4 chorradas como si le fuera la vida en ellos tampoco lo veo normal."
"...así que se quede el tupper el listo que tan bien los esconde..."
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son bastante desacertados e inoportunos.
Un saludo
Jesús Pintos =. Chussone .=

Francisco Belinchón Zaballos dijo...

Hola Jesús,

Los comentarios para las entradas antiguas están moderados por evitar spam, y por vacaciones no he tenido tiempo de responder, pero te comento:

He leído tu comentario y bueno parte de razón tienes, son escritos en un momento de frustración por no encontrarlo pero por otra parte escribo sobre lo que siento en un momento y es algo personal.

También te invito a que leas el comentario que dejaron en un cache mio: http://www.geocaching.com/seek/log.aspx?LUID=f4ba27f7-d017-4325-8f49-b2c4c2512c14

Aquí ya me instan a que sustituya un cache pequeño por otro más grande.

Te digo que soy autodidacta en este juego, aunque llevo registrado desde hace unos años hasta diciembre de no he buscado prácticamente nada, llevo 8 meses, no conocemos a casi nadie y buscamos por nuestra cuenta, muchas de las reglas del juego o no las conocíamos o las hemos ido aprendiendo con equivocaciones.

Tenemos preferencias en cosas como todo el mundo, los micros nos gustan menos, no somos especialmente buenos buscando, y creemos como opinión propia que no hay que esconderlos de forma especialmente complicada a no ser que se indique claramente que es de nivel 4 o 5 y que no es para echar 5 minutos y encontrarlo, tiramos mucho de la pista, de fotos spoiler, etc...

En el caso este de Peñalara resulta que no vi ninguna indicación de que con nieve no eran accesibles, a algunos les dediqué bastante tiempo de búsqueda, y todos tienen dificultad 2 como mucho.

Otra cosa que he observado es que se tiende a poner las cosas buenas pero no las que resultan menos buenas, si me encuentro que uno está vacío o solo tiene una piedra dentro nadie pone nada, gente que no registra los no encontrados, lo de los pathtag ya es de chiste, dejo 40 y encuentro 1, son cosas que si no fuera porque realmente me gusta salir al campo o conocer sitios nuevos gracias al geocaching como dice el de la serie "minan la moral".

De todas formas con dos toques de atención, este tuyo y otro, procuraré ser menos visceral y decir lo mismo de otra forma, cuando han dejado un comentario regular en mis caches no me ha agradado y seguro que no agrada los míos a otros en algunas ocasiones.

Si no conoces mis caches escondidos, te invito a que los descubras y veas por ejemplo Las lagunas de Ruidera desde otra perspectiva, visites Alcázar de San Juan, o un cache algo más complicado que quiero preparar también por la zona que he visto que has estado y conoces creo que bien.

Quizá con el tiempo o si empezamos a salir con más gente aprendamos más y hagamos las cosas mejor para todos.

Un saludo,