sábado, 1 de octubre de 2011

Vía Verde del Tajuña

El sábado salimos para hacer una ruta larga, excesivamente larga para Belén. La ruta pertenece al conjunto de Vías Verdes, esta la del Tajuña, que recorre desde Arganda del Rey a Ambite varios pueblos del sur de Madrid a lo largo del río Tajuña.

Las Vías Verdes son caminos o recorridos de tren que han sido cancelados en algunos casos o incluso que nunca han sido utilizados para el fin ferroviario inicial, y que ahora se han adaptado para hacer un tipo de turismo rural, andando, en bici, senderismo. En la página web de las Vías Verdes se puede obtener mucha información de cada una de ella, además cada año van aumentando al preparar más kilómetros de estas vías muertas y en deshuso. No todas están en las mismas condiciones, probablemente esta sea una de las mejores para la práctica de la bicicleta por su tamaño y por su firme, pero además también para bicicleta de carretera.

Nos desplazamos en coche hasta Arganda del Rey, de donde existe el dicho de "el tren de Arganda que pita más que anda" y allí a las 8:15 después de prepararnos empezamos el recorrido.

No sabíamos como iba a ser y yo pensaba que el recorrido sería por camino de tierra  pero desde allí mismo empezaba un carril bici que no se terminó en los 47 kilómetros del recorrido.

El recorrido es relativamente llano picando hacia arriba en dirección Ambite excepto de Arganda a Morata que hay que subir un repecho largo pero de poca pendiente. Los pueblos por los que se pasa son: Arganda del Rey, Morata de Tajuña, Perales de Tajuña, Tielmes, Carabaña, Orusco de Tajuña y Ambite.

Durante el recorrido vimos a mucha gente haciendo tramos, había familias con niños, personas mayores, con bicicleta de paseo que se veía que no iban a hacer los 100 kilómetros de ida y vuelta. También debido al fenomenal estado de la vía había gente que hacía tramos patinando, y en uno de estos cruces con otras personas me pareció conocer a alguien de Alcázar, iba al final de un grupo numeroso de unas 15 personas y cuando quise reaccionar y gritar su nombre ya habían pasado.

Seguimos nuestro recorrido dirección Ambite pensando en la casualidad de encontrarse a gente de Alcázar haciendo el mismo recorrido el mismo día.

Un tramo de unos 500 metros se hace por una carretera y para evitarla cruzamos un campo, fue el único trozo que nos salimos del carril bici.

La llegada a Ambite es a la antigua estación del tren, ahora transformada en Bar-Restaurante-Piscina y punto de comienzo o final de la Vía.

Durante el recorrido no hay muchos sitios para comer o beber ya que los pueblos se dejan a unos metros y los que se atraviesan no hay en esas calles bares hay que desviarse unos pocos metros a calles paralelas, pero si se va pensando en comer algo en la estación de Ambite mejor llevarse el bocata de casa, para tomarse una coca-cola y descansar está bien, pero nos pusieron el más grande y malo bocadillo de tortilla que había comido en mucho tiempo, tenía un sabor a otra cosa, la mitad de la tortilla estaba caliente y la otra mitad fría como si no funcionase bien el microondas y el aceite de freír las patatas se hubiera utilizado para freír los boquerones de la ración anterior, con decir que tiré la tortilla y me comí el pan solo es suficiente para explicar el sabor del conjunto.

Cuando regresábamos volvimos a cruzarnos con el grupo que había conocido como gente de Alcázar, en realidad solo reconocí a uno, y levanté la mano para saludar pero no me salió ningún nombre, otro devolvió el saludo, posiblemente sin saber que le saludaba no como otro ciclista sino como un "paisano" luego me di cuenta que si hubiera gritado "manchegos", "alcazareños" o algo similar se hubieran dado más por aludidos que un simple levantamiento de mano.

En Morata antes de afrontar la subida y última bajada a Arganda nos desviamos los metros suficientes para parar en un bar de verdad y tomarnos una ración de patatas con ajo que si que estaba rica y bien hecha, después de estos hidratos, con aceite, terminamos la larga ruta.

Al llegar al coche estábamos muy contentos, especialmente Belén que casi había doblado su récord en kilómetros, los días que monta hace 20 km y hoy 100, cuando más ha hecho ha sido 60 y hoy 100, cada etapa del camino de Santiago oscilaba entre 50 y 60 km y hoy 100, entonces era en una jornada de 7 de la mañana a 7 de la tarde, hoy llegamos a casa a comer después de los 100 km, en definitiva una gran diferencia y un gran salto cualitativo y cuantitativo.

Nos hizo un poco de fresquito y no me quité los manguitos hasta que paramos aquí en Morata y ya voy a tener que ir pensando en salir siempre por las mañanas bien abrigado aunque a medio día o incluso por la tarde/noche se pueda ir de manga corta.

Nos ha gustado y no descartamos hacer más Vías Verdes, es una cosa muy cómoda para personas que no están muy acostumbradas a salir por el campo, son muy llanos y las que están más acondicionadas tienen un firme sencillo y simple. Otras conocidas y relativamente cercanas son la de la Jara en Talavera y la del Aceite en Jaen, luego hay otras muchas incluso más cercanas pero de tan pocos kilómetros que no merece la pena el desplazamiento para lo poco que se iba a disfrutar.

2 comentarios:

CGT Alcázar dijo...

Yo era uno de esos del grupo de Alcázar. Supongo que a la persona que reconociste era al ex-concejal Coralio Paniagua. Yo sí que te reconocí ya que soy asiduo a la lectura de tú página y otras de MTB Alcázar.

Paco dijo...

Si, estaba seguro de que era un grupo de Alcázar aunque al cruzarse en bici te ves solo unos segundo y rápido, lo que no pensé es que alguien también nos hubiera reconocido a nosotros.
Pues un saludo y ya coincidiremos por los caminos.